Piso el suelo escarpado.

Conmigo está Frau, Alusha y Pione.

Parece que Kaede y los demás tienen sus propias cosas que hacer, así que se quedaron en casa.

Panda Ăşltimamente le gusta pasar tiempo en casa, asĂ­ que se quedĂł con Kaede.

“Este lugar es muy tranquilo, y el aire es más limpio que el de mi aldea.”

“¿En serio? No lo había notado.”

“Eres muy lento para darte cuenta de estas cosas, Toru. Este es un lugar tan hermoso.”

Sí, sé lo que dirán, soy un insensible.

No me importa si piensan que soy un tonto.

“Este lugar es extraño. Me siento cómo si fuera observada desde muchas direcciones.”

“Sí. Puedo sentir innumerables ojos sobre mí ahora.”

En respuesta a las palabras de Pione y Frau, activé mi ojo de Dragón para ver a los alrededores.

Como era de esperar, habĂ­a espĂ­ritus por todas partes.

Innumerables peces translúcidos nadaban por el bosque, y los lagartos colgaban de las ramas de los árboles por sus patas.

Los pájaros se asoman por detrás de la hierba y las ratas observan desde las rocas.

Se dieron cuenta de mi mirada y parecĂ­an estar agitados.

“Oye Toru, ¿qué clase de monstruo estás tratando de matar?”

“Probablemente sea ese.”

HabĂ­a una criatura al final del camino con la misma apariencia que me dijo el padre de Nei.

Gracias por ahorrarme el trabajo de buscarte.

Stump Big Boar: Es un demonio de tipo jabalí que se jacta de su poder de apresuramiento. Con su tamaño y la fuerza de sus patas, se dice que es capaz de atravesar placas de hierro. Sin embargo, no he oído hablar de nadie que haya atravesado un muro de hierro, así que supongo que no es tan fuerte.

El monstruo que buscamos mide seis metros de largo.

No es el del mismo tamaño.

Esa cosa tiene cĂłmo mĂ­nimo 3 metros.

“¡Bugiii!”

El jabalĂ­ nos encuentra y grita.

Todos comenzaron a agitarse.

“¿Qué quiere que haga, mi Lord? Frau puede ocuparse de él.

“No te preocupes, lo haré yo.”

Necesito acostumbrarme a mi nueva fuerza.

Así que quiero comprobar qué tanto puedo llegar a usar.

El jabalí se acerca justo delante de mí, lo detuve con mi dedo índice y seguidamente levanté el brazo.

“¡Boogiiiiii–boogie!”

Zun

Bajé mi brazo brazo y golpee ligeramente al jabalí con el dedo.

El animal, que se estrellĂł con fuerza contra el suelo, y vomitĂł sangre, sus ojos quedaron se volvieron de color blanco.

Creo que me excedĂ­, sin embargo, creo que fue suficiente.

TodavĂ­a tengo que ajustar mi poder.

“Ah, Toru todavĂ­a está fuera de su limite.”

“Ver la fuera de Toru, me hace pensar que tan tonto sería alguien para meterse con él o hacerlo enfadar.”

“Es cierto. Si ofendemos al Lord, nos puede quemar hasta los cimientos.”

“¿Qué creen que están diciendo?”

Por favor, no me trates como si fuera un monstruo.

Sigo siendo un ser humano en mi mente.

Por ahora, sacaré mi cuchillo y drenaré la sangre.

Los jabalí llegan a ser muy deliciosos, así que los llevaré de vuelta al pueblo y los compartiré con los aldeanos.

Termine de drenar la sangre del Jabalí, y lo arrojé al almacenamiento mágico.

“Ahora que he terminado con mi tarea, es hora de buscar al espĂ­ritu para Alusha.”

“Alusha, ¿cómo encontrarás al espíritu adecuado?”

“Ya lo verás.”

Alusha extendiĂł sus manos y concentrĂł su mente.


Han pasado cinco minutos y Alusha seguĂ­a en la misma posiciĂłn.

“¿Qué estás haciendo?

“Estoy esperando. El espíritu que sea compatible conmigo vendrá por sí solo.”

“Oh, ya veo. Lo siento.”

“?”

CĂłmo todavĂ­a seguĂ­a usando los ojos de DragĂłn, ningĂşn espĂ­ritu se atrevĂ­a a acercarse.

Agarré a Frau y a Pione, decidí alejarme para que Alusha tuviera éxito.

Una vez lejos, los espĂ­ritus comenzaron a acercarse a Alusha.

“EspĂ­ritu, por favor, dame poder. EspĂ­ritu, dame poder”.

Hablaba sin cesar.

Luego, varios espĂ­ritus se acercaron y pincharon a Alusha con sus bocas.

Los peces, que parecían espíritus del agua, perdieron el interés y se fueron.

El pájaro que parecía un espíritu del viento la observó durante un rato bajo sus pies, pero no le pareció que fuera compatible, así que se fue.

La lagartija, que parecĂ­a un espĂ­ritu de fuego, se arrastrĂł por su pierna, pero tampoco parecĂ­a ser compatible, asĂ­ que bajĂł al suelo y huyĂł.

Lo Ăşnico que queda es el espĂ­ritu de la tierra, la rata.

“Puedo sentirlo. Estás ahí. Por favor, préstame tu fuerza. A cambio, te daré mi fuerza vital.”

La rata asintiĂł con la cabeza y corriĂł hasta el hombro de Alusha.

Parece que el contrato ya está completo.

“¡He hecho un contrato con un espĂ­ritu! ÂżCuál es el atributo del nuevo espĂ­ritu?”

“Es la tierra.”

“¡Vaya! ¡Tierra! ¡Este es el espíritu que más les gusta a los elfos!”

Alusha parece satisfecha.

Bueno, con esto hemos concluido.

Cuando me di la vuelta, vi que dos espĂ­ritus se habĂ­an cernido sobre Pione y Frau, que estaban a cierta distancia.

“Me siento como si me estuvieran observando.”

“A Frau le ocurre lo mismo. No sé desde dónde miran, pero parecen estar muy cerca. ¿Dónde estás? Sal de tu escondite.”

Pione tiene los espĂ­ritus del fuego y de la tierra.

Para Frau, los espĂ­ritus del viento y del agua.

No estoy seguro de si son compatibles o no, pero los espíritus se frotan repetidamente la cabeza y se pegan al cuerpo, atrayéndose mutuamente.

“Oye, Alusha. ¿se puede hacer un contrato con un espíritu aunque no seas un elfo?”

“Creo que es posible. Sin embargo, los elfos destacan por su afinidad con los espíritus. No creo que hayan espíritus que prefieran estar con otras razas.”

“…………”

No podĂ­a mirarla directamente mientras hablaba con orgullo.

Mantendré mi boca cerrada para proteger su orgullo.

Ninguno de los dos espĂ­ritus pudo hacer un contrato con ellas, asĂ­ que supongo que todo saliĂł bien.

De repente, mis ojos son captados por un gran objeto en lo profundo del bosque.

Era una rata gigante translĂşcida.

Tal vez sea el espĂ­ritu que protege este pueblo.

La rata se puso en dos patas y me mirĂł fijamente.

Me siento nostálgico.

Siento que esa cosa me ha vigilado durante mucho tiempo.

La rata comienza a escabullirse y se adentra en el bosque.

“¡Toru-Dono, acabo de sentir una gran presencia! ¡Debe ser el espíritu que guarda esta tierra!”

“Lo era… Es una rata gigante.”

“¡Estoy segura de que es un espĂ­ritu de la tierra de alto rango! ¡Oh, si yo tambiĂ©n tuviera los ojos de dragĂłn! ¡¡Quiero arrancarte tus ojos, Toru-Dono!!”

“Basta, me das miedo”

Alusha estaba terriblemente emocionada.

Parece que los espĂ­ritus de mayor rango no aparecen en pĂşblico.

Especialmente los espĂ­ritus que se convierten en guardianes de la tierra.

ParecĂ­a que la rata querĂ­a decir “Bienvenido de nuevo”.


Caminos de vuelta al pueblo.

Estábamos recolectando una gran cantidad de hierba silvestre.

La cesta que lleva a la espalda está llena de hierbas silvestres y setas.

“Este es un lugar agradable. El agua es deliciosa, la comida es abundante y no se ven muchas criaturas peligrosas. No puedo evitar preguntarme por qué decidiste dejar tu pueblo y convertirte en aventurero.”

“Sí, yo también me lo he preguntado. ¿Por qué, Toru?”

“ÂżPor quĂ© dejĂ© mi pueblo? Hmmm.”

Me crucé de brazos y pensé en sus preguntas.

“Supongo que es simplemente porque quería un poco de estimulación. Esto es demasiado tranquilo y aburrido.”

“¿Eso es todo?”

“Eso no tiene sentido.”

Las tres se echaron a reĂ­r.

Bueno, era adolescente cuando sucediĂł.

A esa edad todos quieren ser populares, quieren ser famosos, quieren ser ricos.

Encontrarse a sĂ­ mismo.

Y yo me convertí en aventurero por la más mundana de las razones.

“Supongo que así es el Lord.”

“Yo también lo creo.”

“Desde entonces has estado buscando un romance.”

“¿Te estás burlando de mí?”

Estas chicas son crueles.

Quiero llegar a casa y que Kaede me cure este dolor.

“Maestro~”

Kaede me saluda desde la carretera.

Salta sobre mĂ­ y se retuerce en mis brazos.

“Ehehe, el olor del maestro.”

“Huelo a sudor.”

“Es un aroma irresistible para mi.”

EnterrĂł su cara en mi pecho y con un rostro de satisfacciĂłn comenzĂł a olfatearme.
Su cola se movĂ­a salvajemente y sus orejas de zorro colgaban sin fuerzas.

Frau se acercĂł y lo olfateĂł.

“Señor, huele a sudor.”

“Lo sĂ©”

Pione y Alusha huelen.

“Me pregunto si me comenzará a gustar ese olor.”

“No sĂ© de quĂ© se sorprenden. Siempre he tenido este olor.”

““““Eeeh””””

“¿Por qué me miran de esa manera? Me bañaba una vez a la semana, pero cómo ahora estoy en casa, lo hago regularmente.”

Alusha tenĂ­a los ojos llorosos y se reĂ­a de mĂ­.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

error: Content is protected!!