Tras regresar a la capital, recogimos nuestras pertenencias en la mansión.

Antes hicimos una visita al palacio, pero como pensaba, Sain y los demás ya se habían ido de aquí.

Además, tenía mucha prisa por llegar a Greyfield.

Reprimí mi impaciencia y metí en la mochila sólo lo necesario.

Tengo la intención de volver aquí de nuevo en poco tiempo.

No he utilizado la mansión que la Reina me ha proporcionado de forma satisfactoria.

Bueno, si es que me puedo volver.

Frau y Kaede me esperaban en la entrada.

“Me hubiera gustado estar un poco más relajada.”

“No te quejes, el Lord tiene algo que hacer.”

“Hablas cómo si no te importara, pero tu cola de delata.”

“¡No mires mi cola! ¡Es que estoy tan feliz que no tengo fuerzas para moverla!”

Kaede se apresura en esconder su ola.

Es cierto, parece menos energética que de costumbre.

Sé lo mucho que querían pasar más tiempo aquí.

Después de todo, tengo el mismo sentimiento.

“Me siento mal por ustedes dos. Si quieren quedarse, está bien, pueden hacerlo.”

“¡Tienes que estar bromeando! ¡Frau es tu esclava lea! ¡Te seguiré aunque estés enfadado conmigo!”

“Iré a donde vaya mi amo. Siempre estaré a tu lado.”

“Gracias…”

Siento una mezcla de pena y alegría.

Tengo mucha suerte de haber conocido a estas chicas.

Sólo quiero acabar con esto y volver con ellas a este lugar lo antes posible.

Cuando salí de la mansión, venían los miembros del Flame Axe Group.

También estaba el barón Scotchell, su nieta y el príncipe.

“¿Te irás sin despedirte?”

“La pandilla de la hacha en llamas y la Brigada Manyu son cómo hermanos.”

“Exacto, nya, hacerlo es algo injusto, nya.”

“Compartí mi sake contigo, no puedes hacer esto.”

“Siempre serán bienvenidos aquí. Hablemos de las ruinas cuando vuelvas,¿ de acuerdo?”

“Nunca olvidaré lo que ustedes hicieron por mi. Les deseo lo mejor en su viaje.”

“No pude otorgarles una medalla, pero les juro que dejaré el nombre de la Brigada Manyu grabado en la historia de nuestro país.”

Mis glándulas lagrimales casi se aflojan ante la despedida de la gente que había conocido en esta ciudad.

Kaede me agarró del brazo y sonrió.

Eso fue suficiente para transmitir lo que quería decir.

Sí, definitivamente volveremos aquí.

Es una promesa.


Salimos de la capital de Grigit y cruzamos las montañas.

Poco después pudimos llegar a Grayfield.

Greyfield es un país con mucha historia relacionada a campos de batalla.

La razón es que está en el límite con el reino oscuro, gobernado por la raza de los demonios.

Pero, por otro lado, también es un país centrado en el turismo.

Hay numerosas ruinas, especialidades sustanciales, edificios simbólicos, reliquias de héroes del pasado, etc.

De hecho, este país es un tesoro de atracciones turísticas.

“¿Así que planeas adentrarte al país sin detenerte en la capital?”

Asentí con la cabeza en respuesta a la pregunta de Kaede.

Sain y los demás deberían estar allí.

Quiero verlos lo antes posible.

Frau gira delante de mí sobre Panda.

“Oye, me estás mareando. Lo estás haciendo a proposito.”

“Kyu?”

“No tiene sentido hacerse el tonto. ¡Frau sabe exactamente lo que estás haciendo!”

“Kyui!?”

Jajaja, ver a Frau y a Panda es una buena distracción.

Intento ser serio, pero con ellos dos es imposible.

Sus tonterías me salvan de mis oscuros deseos.

“¿Acaso eso es un pequeño pueblo?”

“No lo sé.”

Podemos ver un pequeño grupo de edificios al final del camino a través de la pradera.

Vamos a quedarnos allí hoy.

Crank crank

Un gran carruaje lleva una jaula en la parte de atrás en la dirección opuesta.

Cuando el carruaje pasó por nuestro lado.

En dicha jaula había un montón de gente vestida con trapos sucios nos miraba.

“Eso eso…”

“Sí… Transportan esclavos.”

Hay dos tipos de esclavos.

Los que han cometido delitos, y los que se utilizan para su venta.

Básicamente, los delincuentes no fluyen al mercado general. Se les obliga a ir a las minas y a trabajar.

Y el otro es el caso de las personas que están necesitadas de dinero y venden a sus familias.

De hecho, esta es la más común.

Pero en realidad, hay una tercera.

Es un secreto a voces, una forma de comprar y vender personas secuestradas entre bastidores.

Aunque cada país está tomando medidas enérgicas contra esto, es solo una fachada.

Las subastas de nobles son la prueba de ello.

“Los esclavos de ahora son muy diferentes.”

El carruaje que partía, la figura de Soara estaba en él.

¡Espera! ¡Espera!

¡Detengan ese carruaje!


“Este tipo de tratos es imposible. Tienes que ir a una tienda primero.”

“Te daré 10 millones.”

“Pe… Pero…”

“20 millones.”

“Vendida.”

Las negociaciones han concluido.

El caballero aceptó de inmediato mi oferta.

Abrió la jaula y Soara salió de ella esposada.

No es la misma desde que me fui, ahora lleva harapos y su pelo, antes hermoso, ahora está sucio.

Por un momento, no podía creer que se tratara de Soara.

“…Toru?”

“Si, soy yo.”

“Qué casualidad… Verte de nuevo por aquí…”

Me resulta difícil mirarla directamente, sabiendo que la conocía desde hace muchos años, y ahora tiene esta apariencia.

Crank crank El carruaje comenzó a moverse.

Soara no recibió un contrato amo-esclavo debido a que no fue una venta forma.

Sin embargo, tiene un collar en el cuello.

“Disculpa por lo que te haré ahora.”

“Soy tu esclava. Haz conmigo lo que quieras.”

Vertiendo el líquido sobre su cabeza.

El cuerpo de Soara brilló con un vago color rosa.

Sin duda. A ella también le han lavado el cerebro.

Le retiré el líquido con una toalla, y le retiré las esposas con un alambre.

“¿Cómo fue que te convertiste en una esclava…?”

“Fui abandonada por Sain. Se reunió con un sacerdote de alto rango, y me vendió a él, diciendo que ya no le servía.”

“Bastardo.”

¿Se atrevió a vender a Soara? ¿A su amiga de la infancia?
Me arrodillé a la vez que estaba aturdido.

Me costaba procesar la realidad.

“¡Amo! ¡Mantenga la calma!”

“¡Contrólate! ¡No puedes seguir huyendo de la realidad!”

Kaede me abraza y usa vibraciones curativas en mí.

Al mismo tiempo, Frau me da varias bofetadas en la cara.

Frau, me alegra que intentes ayudarme, pero detente.

Aprecio la forma en la que se preocupan por mi.

Si estuviera solo, ya hubiera perdido la cabeza.

Habría sido tragado por el enojo y la tristeza.

Conseguí levantarme y agarré por el brazo a Soara.

“Ven conmigo.”

“Ya no valgo nada. Haz lo que quieras conmigo hasta que te sientas satisfecho.”

“…………”

Apreté los dientes tanto cómo pude para que las lágrimas no se derramaran.

Estuve siendo fuerte mientras tiraba desesperadamente de su mano.


Alquilé una habitación en la posada de la ciudad y acosté a Soara en la cama.

Tal vez había trabajado demasiado cuando llegó aquí, su cuerpo estaba destrozado.

Afortunadamente, no tenía ninguna herida que pusiera en peligro su vida como Nei, así que sólo le di una poción  y recuperó toda su belleza.

Bueno, todavía está un poco sucia.

“Toru sigue siendo tan gentil cómo siempre.”

“Te equivocas.”

“Pero me has ayudado mucho.”

Incluso mientras decía esto, los ojos de Soara eran oscuros.

Empiezo a dudar de que pueda liberarse del lavado de cerebro.

¿Realmente será capaz de soportarlo?

Nei dijo que Soara recibía más maltrato que ella.

No estoy seguro de lo que debo hacer.

Sentí la mano de alguien en mi hombro.

Era la cálida mano de Kaede.

Era cómo si me dijera; pase lo que pase, estaré aquí para ti.

Siento que puedo sentir su corazón.

“Sain te ha lavado el cerebro.”

“……¿Es eso cierto? He tenido un vago presentimiento de eso.”

Tuvo la misma reacción que Nei.

Parece que ella también se sentía incómoda.

Saqué de mi bolsillo la poción que utilicé con Nei para librarla de su hechizo.

“Con esto podrás romper el hechizo del lavado de cerebro. No te obligaré a tomartelo, queda de ti si lo aceptas.”

“Gulp, gulp, gulp.”

Agarró la botella con rapidez, abrió el tapón con brusquedad y se lo bebió de un tirón.

Soara se limpió la boca con la manga, “Buh-hah.”

“¿¡Ugi !? ¡¿Aga! ??”

“¿¡Estás bien!?”

“¡Ugyaaaaaaaaaaa!”

Sujete su cabeza y la puse a un lado.

Está pasando lo mismo que con Nei.

Mire hacia Kaede y Frau en señal de que actúen rápido.

Pero Soara se bajó de la cama, se levantó y arrojó la botella por la ventana.

El cristal se rompió y escuché gritos desde la ventana.

“Uaaaaagh!! ¡No puedo creer que haya hecho esas cosas con ese asqueroso viejo!”

Esto no me lo esperaba.

Sus ojos me miraban fijamente.

Es cómo si quisiera matarme.

Soara, ¿podría ser que hayas estado ocultando tu verdadera naturaleza todo el tiempo?

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

error: Content is protected!!