Era el primer día de clases en la Academia de Magia. Lucius y Sharo caminaban juntos hacia la escuela.

—Ugh… Todavía me duele la espalda.

Sharo refunfuña, agarrándose las caderas y arrastrando un poco los pies. Lucius se fija ante esta situación, y se dirige a ella con mucha preocupación.

—¿Estás bien? ¿Quieres que te lance un hechizo de curación?

—Cállate, hiciste que el dueño de la posada se compadeciera de mi por lo que hiciste. Deberías sentirte culpable.

—¡Ay, ay, ay! ¡No me patees!

—Cállate. Siento más dolor que tú.

Sharo empieza a patear las piernas de Lucius ante su disgusto, pero a pesar de tal acción, Lucius se ríe. Parece que no lo hace con la intención de hacerle daño, sino que simplemente juega con él.

—Estoy enojada. ¡Después de lo que has hecho, debes asumir la responsabilidad y hacerme tu amante! ¡Si no, nunca te perdonaré!

—Muy bien, después de todo, soy un hombre. Así que asumiré la responsabilidad.

—E—¿En serio…? Para que quede claro, si llegas a arrepentirte de tu decisión, no lo aceptaré. ¿Está claro?

Después de ser sorprendida por la inesperada respuesta de Lucius, Estaba tan nerviosa por el hecho de que Lucius aceptara tal propuesta, ya que, desde anoche, Sharo no paraba de pensar en cómo enamorar al chico quien le había robado el corazón.

—Mhmmm-Mhmmm

Sharo, quien logró su objetivo con éxito, camina de buen humor, cantando una canción tarareada. A su alrededor, había muchos examinados caminando hacia la academia de magia, quienes, por cierto, no dejaban de posar sus ojos en la joven pareja.

Y la razón ante esto es sencilla. La mayoría de los que se han presentado al examen han sido testigos del duelo entre ambos. Son la pareja de alumnos más comentada del colegio, ambos de la misma edad, pero con poderes extraordinarios.

A los estudiantes les hubiera gustado hablar con ellos, pero ninguno pudo hacerlo porque estaban demasiado nerviosos para hablar con dos personas de tan extraordinaria capacidad.

Por ello, se ha levantado un muro entre Lucius y los demás estudiantes, pero, alguien ignora este hecho, y se interpone entre ambos.

—Entonces, ¿Ustedes son los estudiantes de los que tanto he oído hablar? No pareces muy fuerte en absoluto.

Los tres hombres quienes se acercaron a Lucius y Sharo, no fueron demasiado amables, a pesar de tener la misma edad.

Pero ante tal conflicto, Sharo responde con una actitud grosa y negativa.

—¿Quién te crees para dirigirte así ante nosotros? ¡¿No te han enseñado modales?!

—Oi oi, no hay razones para ponerse de esa manera, todos somos estudiantes. Llevémonos bien, ¿Sí?

El hombre extendió su mano para estrechar la de Sharo, pero ésta se apartó y le ignoró. Al ver esto, el hombre retira tranquilamente su mano y comienza a hablar de nuevo.

—Por cierto, tú eres la descendiente del héroe, ¿verdad? Eres más guapa de lo que pensaba. En lugar de estar con ese tipo de aspecto débil, ¿Por qué no te juntas con nosotros?

El hombre se acerca a Sharo con dos de sus compinches, sonriendo como bellacos. Sharo los observó, pero siguió sin préstale atención.

La única razón por la que se comporta de esa manera, es porque no estuvieron presentes en la pelea entre Lucius y Sharo. El poco conocimiento que estos tres tipos acerca de ellos dos, son de los rumores que escucharon de otros examinados.

El pensamiento de los tres individuos puede reflejarse de esta manera; “los rumores son rumores, y lo real, probablemente no sea tan malo”. Y por esta forma de pensar, el desprecio hacia la pareja era evidente.

Pero Sharo se enfurece con ellos y los amenaza con la espada que lleva en la cintura.

—Ustedes… No se atrevan a dar un paso más… O los cortaré.

—He… No digas sandeces.

El que parece ser el líder del grupo ignora la advertencia de Sharo, y acto seguido, extendió la mano para agarrar su delgado brazo… Pero antes de que pudiera hacer contacto con ella, su mano es detenida por otra que se extiende desde un lado.

—Lo siento, pero ella es mía.

Resultó ser Lucius quien detuvo al hombre. Rápidamente el chico aparta su mano, y agarra el brazo de Sharo, a la vez que tira de ella hacia él.

—O—Oye, Louis… Estamos en público…

El rostro de Sharo se pone rojo debido a la ira ante el repentino comportamiento de Lucius. Pero sus mejillas estaban completamente ruborizadas. En realidad, ella no estaba enfada, sino más bien feliz de ser tratada como la princesa que siempre ha querido ser.

A pesar del ambiente romántico que se desarrollaba entre Lucius y Sharo, los hombres estaban completamente enojados al ver un comportamiento tan cariñoso entre ambos.

—¿En serio crees que eres una especie de príncipe? No eres más que un dolor de cabeza.

—No es mi intención generar un problema… Pero, si intentas tocar a Sharo otra vez. Seré el mayor de tus problemas.

A continuación, dobla ligeramente las rodillas, baja las caderas y levanta los puños. Los hombres se miraron entre sí y asintieron. Aparentemente, era una decisión unánime para infligirle dolor a Lucius.

—Tengo que controlarme…

El líder del grupo usa su poder mágico en su puño derecho e intenta golpear a Lucius. Pero antes de que pudiera suceder, el chico se cuela en su pecho mientras evita su puño, agarra su brazo derecho extendido y se lo arroja a la espalda.

—¡Gaaagh!

El hombre se golpea la cara contra el suelo con tal fuerza que grita lastimosamente y se desmaya.

Lucius acaba de utilizar una técnica de Qigong llamada “Yanagi-ryu”, la sexta forma del estilo Mori. Esta técnica es una técnica “suave” en la que se cambia el flujo de poder vertiendo chi en el flujo de poder del oponente.

Sin embargo, los compinches del líder no son conscientes de ello y se horrorizan al ver lo que le ha ocurrido cuando de repente se estrella contra el suelo a gran velocidad.

El niño que tenían frente a ellos parecía ser muy fuerte. Pero… Ambos sujetos seguían siendo más grandes que él, y debido a este pensamiento, no desaparece la idea de querer atacarlo.

—¡Maldita sea! ¡No me dejas otra opción más que atacar con magia!

Los dos hombres restantes crean una bola de fuego en la palma de su mano y la apuntan en dirección a Lucius. Utilizar la magia del fuego en la ciudad es algo peligroso, y Lucius se impacienta cuando ve que lo hacen.

—No pueden utilizar magia como esa en la ciudad… ¡¿Qué tal si golpean a una persona?!

A Lucius no le importaba si esa magia llegaba a golpearlo, pero, no dejaba de ser una magia que le podría causar daño a una persona común y corriente, sin contar el hecho de que puede generar graves daños, como un incendio.

Tras este pensamiento, el chico sea apresura a detenerlos. Un pequeño trozo de roca se genera en la palma su mano, y lo dispara contra sus cabezas.

—Minimal rock tracking bullet!

La roca, del tamaño de un puño, se disparó tan rápido que fue absorbida por las cabezas de los dos hombres.

Tras recibir tal impacto en la cabeza, se desplomaron al suelo mientras perdían el conocimiento.

Lucius, al ver que la situación ya estaba controlada, pudo respirar con calma, aunque los sujetos no se despertarían durante un largo rato.

El chico trasladó a los tres hombres inconscientes a un lado de la carretera, y luego corrió hacia Sharo.

—Ya podemos irnos.

Sharo se sonroja y asiente con la cabeza, quien había tomado su mano tras esas palabras.

Por cierto, los estudiantes que se desmayaron ante el enfrentamiento con Lucius, no llegaron a tiempo para el anuncio y no fueron admitidos.


Frente a la puerta principal de la Academia de Magia. Un gran número de estudiantes se había reunido allí. El número de estudiantes que se presentaron al examen este año fue de 1.200, lo que supone un aumento del 20% respecto al año anterior.

Sin embargo, sólo serán admitidos 300 de ellos. Y aunque apruebe, se le asignará una de las cinco clases, de la A a la E, por orden de su rendimiento.

Cuanto más alta es la clase, mejor es el ambiente de estudio, siendo la clase A con el más alto prestigio.

Además, los alumnos tienen acceso gratuito a todas las instalaciones de la escuela. Muchos nobles orgullosos, deseando dar a sus hijos un rango superior, han intentado hacerlo por medio del dinero, pero el rey Froy, que fundó la escuela, lo ha prohibido estrictamente, y ahora pocos tontos se atreven a hacerlo.

Hay dos exámenes al año y, en función de los resultados, los alumnos que se sitúan en la clase A son descendidos a una clase inferior sin piedad.

—Wow, es un número increíble de personas. Todos son estudiantes quienes se presentaron al examen de admisión.

En el momento que los chicos llegan frente a la escuela, Lucius estaba sorprendido ante la vista de tantos alumnos.

—No seas tan ingenuo, te van a dar una paliza debido a esa confianza. Toda esta gente es el enemigo.

—¡Ah, Sharo! ¡Allá está la lista de los resultados!

—¡Oye! ¡Escucha lo que te estoy diciendo!

Sharo persigue a Lucius, quien sale corriendo sin escuchar ni una sola palabra. A medida que se acercan a la multitud, presencian un enorme cartel que contiene los nombre de todos los admitidos.

Algunos de los estudiantes cayeron de rodillas, y otros lloraron de alegría. Tanto es así que el ingreso en la escuela y la colocación en una clase superior repercutirá por el resto de su vida.

Tanto es así, que los que se graduaban entre los mejores de su clase, se les llegaba a ofrecer importantes puestos de trabajo en el reino. La creación de esta escuela supuso una gran innovación para el reino, ya que antes sólo se podía acceder a este tipo de trabajos a través de conexiones nobiliarias.

—Hmm, a ver… Mi nombre está…

Lucius buscó su nombre en el cartel. Pensaba que era la mejor de su clase, así que miró primero en la clase A, pero para su sorpresa su nombre no estaba allí.

—¿Eh?

Continuó buscando su nombre a medida que bajaba de categoría, pasando por la clase B y la C. Pero para su sorpresa, seguía sin haber rastro de ello. Y por alguna razón, el nombre de Charlotte tampoco figuraba en la lista.

Lucius estaba desconcertado. Ya no tanto porque su nombre no aparecía en la lista. Era por el hecho de que el nombre de Sharo tampoco estaba.

Y por simple curiosidad, ambos chicos siguiendo leyendo hasta el final, en la zona de clase inferior. La horrorosa clase E. Pero aun así, los nombres de ambos seguían sin aparecer.

Eso era bastante extraño. El chico no paraba de preguntarse qué demonios estaba sucediendo. Y justo cuando estaba por preguntarle a Sharo lo que estaba sucediendo, ella señaló más a la izquierda en la clase E, y sus labios se movieron.

–Qué es eso…

En el lugar que señaló Sharo, estaban escritas las palabras “Clase Z”. Y los nombres de ambos chicos, estaban escritorios en dicha lista.

—¿Clase Z…? ¿Qué es eso?

—¡Ni siquiera yo lo sé! ¡Esa clase no existía el año pasado!

Ambos chicos estaban muy exaltados ante la situación inesperado. Pero entonces, aparece una figura conocida.

—Hola a los dos. Parecen estar muy animados esta mañana.

Era el príncipe del país, Yuri, quien tenía una sonrisa en su rostro.

En el momento que apareció, las chicas que lo rodeaban empezaron a gritar y vitorear. Aunque todavía era joven, era tan popular que tiene su propio club de fans.

Y detrás de él había un hombre al que Lucius vio por primera vez. Era un hombre alto, y llevaba ropa ordinaria. Pero, había algo en él que lo hacía muy peculiar.

Por alguna razón, llevaba un casco que le cubría por completo el rostro. Y en su cintura llevaba una espada que hacía juego con el casco, pero no llevaba ninguna armadura.

Era una apariencia tan extraña, que Lucius no podía evitar mirarlo fijamente. Al momento que Yuri se dio cuenta de ello, los presentó a ambos.

—Lucius, me gustaría presentarte a mi guardaespaldas. Ibuki Ironheart.

En el momento que Yuri los presenta, el hombre con casco llamado Ibuki se acerca a Lucius.

El chico se siente un poco abrumado ante su presencia. Pero en el momento que se encuentra cara a cara con él, dice de una manera tímida: “H—Hola… Encantado de conocerte.”

Acto seguido, Ibuki estrecha la mano de Lucius y continúa hablando.

—Iyaa~! ¡Muchas gracias por tu amabilidad! ¡Puedes llamarme Ibuki, soy el escolta del príncipe! Pero tú puedes llamarme Ibuki-chan. ¡Oh! ¿Quieres un caramero como muestra de nuestra amistad? Vamos, no seas tímido. Ah, Sharo-chan, ¿También quieres un caramero? ¿Eh? ¿Por qué no? Bueno, ¡Entonces me lo comeré yo~!

—…¿Eh?

La cabeza de Lucius se sumió en la confusión cuando la persona del casco empezó de repente a hablar alegremente. Su aspecto no se corresponde con su comportamiento.

Al ver la reacción de Lucius, Yuri soltó una pequeña carcajada y dijo;

—¿No es gracioso, Lucius? Ibuki siempre lleva un casco como protección para que no se vea su verdadero rostro. Pero a pesar de ello, es un buen tipo.

—¡Encantado de conocerte〜!

—Sí, lo mismo digo.

Sharo, quien había permanecido en silencio durante todo este tiempo, se dirigió a Yuri.

—¡Oye, Yuri! ¿Qué demonios es todo esto?

—Ah, ¿Te refieres a la clase Z? No te lo dije porque intentaba sorprenderte. Te he sorprendido, ¿Verdad?

—¡Sí, estoy sorprendida! ¡Ahora explícate!

Satisfecho ante el comportamiento de Sharo, Yuri se rio y comenzó a explicar la situación.

—La clase Z es una nueva clase que dará inicio este año. Esta clase es para aquellos que tienen un talento especial que nadie más posee. Por lo que esto significa que… Será un lugar para agrupar a todos los bichos raros.

El proyecto de la clase Z. Es un plan en el que Froy, el rey de Exador y padre de Yuri, ha estado trabajando durante mucho tiempo.

Quería a alguien que fuera más que bueno en algo, alguien que tuviera un talento particular, lo que él llamaba “talento excepcional”.

Sin embargo, el sistema tradicional de clases, basado en el rendimiento general, era capaz de identificar a las personas con talento, pero no era capaz de encontrar a los que tenían un “talento excepcional”.

Al rey le preocupa que, si no hace algo al respecto, la escuela que ha construido se quede sin niños con tanto talento. Pero entonces llega un punto de inflexión.

Era su hijo, Yuri. Quien poseía buen ojo para la gente y se le daba bien encontrar el “talento especial” que quería su padre Froy.

De esta manera, el Rey puso en marcha el plan de la case Z este año cuando Yuri ingresó a la academia. Mediamente este método, Yuri identificó los talentos destacados que se inscribirán este año y los reunió en una clase.

—…Y eso es todo, espero que lo hayas entendido.

A pesar de dicha explicación, Sharo aún seguía sin estar convencida de la idea.

—Entiendo la razón por la que surgió la clase Z. ¿Pero no es extraño que Louis y yo estemos allí? Se supone que somos los que más logros alcanzamos.

—Ciertamente, ustedes deberían estar en primer y segundo lugar de la clase A. Pero, su nivel es demasiado alto para estar en dicha clase. Por lo que el mismo profesor me pidió que los colocara a ambos en dicha clase.

—¿Qué quieres decir con eso? ¿Ahora serás nuestro guardián?

—Bueno, puedes verlo de esa manera si quieres. Pero no te preocupes, no te diré lo que tienes que hacer.

—Hmm… Bueno, supongo que es inevitable. De todas maneras, obtuve lo que deseé desde un principio, estar en la misma clase con Louis.

Cuando Sharo ha escuchado lo que necesitaba oír, toma la mano de Lucius y se dirige hacia el edificio de la escuela.

Yuri se despide moviendo la mano hasta que ambos se pierden entre la multitud. Y en el momento que se quedan solos, Ibuki, el escudero, abre la boca.

—Príncipe, ¿Es cierto que el propósito de esto es la vigilancia? ¿No hay alguna otra razón?

—Fufu, eres alguien muy astuto. Ciertamente, esa no es la única razón por la que los ponemos en la clase Z.

Continuó Yuri hablando en un tono serio mientras mira la dirección por donde se fue Lucius y Sharo.

—Los alumnos que he reunido en la clase Z son un grupo complicado. Incluso para mí, me costará mantenerlos unidos… Pero, tengo confianza de que ese chico puede controlarlos.

—Oh, Así que, ¿Tienes mucha confianza en Louis?

Para Ibuki, esta situación era bastante inusual. Nunca antes había visto al príncipe colocar tanta confianza y expectativas en una persona. Después de todo, era una persona muy estricta en cuanto evaluar a las personas.

—Fufufu, tengo muchas ansias de ver cómo será la clase.

Yuri murmura alegremente mientras mira al cielo.

Después de haber dejado atrás a Yuri y Ibuki. Lucius y Sharo se colocan sus uniformes escolares, y se dirigen al edificio de la escuela donde se encuentra la clase Z.

Los estudiantes que han sido aceptados en la Academia reciben sus uniformes en el momento y deben cambiarse en una zona de vestuario sencilla antes de asistir a la Academia.

El uniforme de la escuela es un blazer, que es muy común en este mundo. La escuela proporciona uniformes negros a los niños y uniformes caqui a las niñas.

Los uniformes están fabricados con material resistente y son de la máxima calidad, por lo que no se dañarán al menor impacto.

El diseño es tan popular que algunos estudiantes incluso se presentan al examen de ingreso sólo para llevar este uniforme.

—Hmmm, ¿Qué te parece? ¿Te gusta?

En cuanto Sharo se pone el uniforme, se lo enseña a Lucius. Sonríe triunfante y se da la vuelta, al parecer le gusta el uniforme.

Lucius, que también lleva uniforme, se queda francamente sorprendido al ver a Sharo.

—Wow, ¡Te ves muy bien! ¡Qué hermosa estás!

Con eso dicho, Lucius agarra su mano. Sharo, quien no esperaba que la elogiaran de esa manera, su rostro se coloca de un rojo brillante.

—Um, no te acerques tanto a mí, Louis, ¡Todo el mundo nos está mirando!

Aunque lo negara con sus palabras. La expresión de su rostro era totalmente distinta, parecía estar muy feliz por lo que estaba haciendo Lucius. Sin embargo, su coqueteo atrae mucha atención de los estudiantes que pasaban por el lugar. Especialmente de los chicos.

—Lo envidio mucho… Yo también quiero algo así…

Dijo uno de los chicos que miraba con completa envidia a la pareja.

Sin embargo, tanto como Lucius y Sharo no se dieron cuenta de dicha situación. Simplemente estuvieron admirándose el uno al otro mientras se dirigían a su clase.

La clase Z no existía hasta el año pasado, por lo que sus aulas han proliferado junto al edificio principal de la escuela Z Al entrar en el edificio de la escuela, Sharo suelta un grito de disgusto.

—No puedo creer que Yuri esté planeando algo así, va a arruinar lo que iba a ser una vida escolar elegante en la clase A.

—Jaja. Pero estamos en la misma clase, así que eso es bueno.

—Bueno, deberíamos estar agradecidos por ello… Ahora que hemos llegado al aula, conozcamos a los “bichos raros” que el príncipe ha reunido.

En el momento que llegan frente al aula, Sharo pone la mano en la puerta y la abre con gran fuerza. Tras dicho acto, todas las miradas se dirigen a ellos a la vez.

Había un total de diez alumnos en el lugar. Era una mezcla de chicos y chicas. Estos eran los estudiantes que Yuri ha seleccionado cuidadosamente por su extraordinario talento.

Sharo y Lucius se sentaron mientras se sentían incomodos por las miradas que recibían. Lucius está en el centro de la primera fila y Sharo está a su izquierda.

Lucius, que se ha criado en un pequeño pueblo, nunca ha ido a la escuela, por lo que se encontraba muy nervioso.

Las palabras; “ojalá pueda hacer muchos amigos” aparecieron en la cabeza del chico. Y en ese momento, tres estudiantes caminaron frente a su asiento y uno de ellos toma la palabra.

—Eres Lucius, ¿Verdad? ¿El que tuvo ese gran duelo el día de los exámenes?

La persona que habló tenía una apariencia extravagante, su corte de cabello era un mohicano de color rojo, y su uniforme escolar estaba desaliñado, parecía un delincuente.

Y detrás de él había otras dos personas que parecían ser sus amigos. Uno de ellos era un niño pequeño con la cabeza afeitada, y el otro era alto y fornido que no aparentaba una edad similar a lo de ellos.

Ninguno de los tres parecía ser personas amables o educadas, y al verlos reunidos alrededor de Lucius, daba la impresión que querían golpearlo.

Por otra parte, Lucius parecía estar completamente imperturbable por la actitud intimidatoria. Y responde diciendo; “Sí, soy yo.” Lo que provocó que el chico con el cabello de mohicano golpeara el escritorio, lo que provocó que hubiera una gran tensión en el aula.

Todos inmediatamente posaron sus miradas en ambos chicos. Sharo posa su mano sobre su espada, y se encontraba lista para luchar.

—Oye tú. Ese duelo… ¡Fue increíble!

Dijo con mucha energía el chico de cabello mohicano.

—…¿Eh?

Lucius se quedó sorprendido por las repentinas palabras de elogio.

—Hacía mucho que no sentía tanto calor. ¡Nunca había visto algo igual! Después de todo, un hombre debe pelear con sus propias manos. Eso es algo que admiro mucho de ti, Ah, y tu magia tampoco estuvo mal, ¡Y el calor del fuego que produjiste fue suficiente para hacerme temblar!

—G—Gracias.

Incapaz de seguir el ritmo de las palabras de elogio, Lucius contestó con una simple respuesta. Tal parece que el chico sólo se había acercado para decir lo que sentía luego de presenciar dicho duelo.

—Oh, aún no me he presentado. Mi nombre es Barn, y mi especialidad es la magia explosiva. El tipo grande detrás de mí es Dokata, y el pequeño detrás de él es Merel. Ambos son buenos chicos.

—Encantado de conocerte.

Dijeron Merel y Dokata al unísono.

—Sí, lo mismo digo.

Tras esas apalabras, los tres chicos estrecharon sus manos con las de Lucius. Y a pesar de toda esta actitud tan amable, Lucius se encontraba completamente desconcertado, ya que se esperaba una pelea.

—¿Por qué eres tan amable conmigo? Aún no sabes de mí.

—¿Eh? ¿De qué hablas? ¡Un tipo tan fuerte como tú no puede ser alguien malo! ¿Cierto, chicos?

 Los dos chicos que estaban detrás de él asintieron con la cabeza.

—Bueno, eso es todo. ¡Mucha suerte a partir de ahora!

—Sí…

Los ojos de Lucius se iluminan tras escuchar las palabras de Barn. No tenía idea de lo placentero que era el que alguien reconociera tus esfuerzos. Era una sensación de felicidad que no había experimentado hasta ahora.

Lucius se encontraba muy complacido y satisfecho por haberse esforzado y ser la persona que es ahora.


Después de haber hablado con Barn y sus amigos. Lucius había decidido conocer a algunos de sus compañeros.

Estaba un poco asustado porque Yuri le había dicho que había reunido a un montón de bichos raros, pero sorprendentemente, la mayoría de sus compañeros eran amable

—¡Ahahaha! ¡Me llamo Pardio! Como puedes ver, ¡soy un joven muy guapo! Por favor… ¡Oye!

—Ah, sí, encantado de conocerte.

El índice de rareza seguía siendo alto. Pero algunos de ellos no fueron tan amables con Lucius. Había un chico con orejas de lobo en la parte superior de su cabeza, era un beastman.

El beastman lanzó una mirada asesina a Lucius cuando se acercó a saludarlo, y lo rechazó con un amenazante gruñido.

Lucius no pudo evitar preguntarse si le había hecho algo malo, y no pudo evitar sentirse algo deprimido. Sharo se da cuenta de la situación y se acerca a él.

—No te preocupes, a muchos beastman no les agrada los humanos. Seguro que ese chico no te odia solo a ti. Si no al resto de nosotros.

—¿Eh? ¿Por qué los beastman odian a los humanos?

Cuando Lucius pregunta, Sharo se lo explica con una mirada de disgusto.

—Puede que esto no sea una práctica común en el campo. Pero en la ciudad, todavía utilizan a los beastman como esclavos. Desde que actual rey llegó al poder, se ha esforzado mucho para acabar con ello… Pero entre bastidores, sigue habiendo gente que hace cosas terribles con esa raza.

—Ya veo…

En cuanto Lucius escucha la explicación, se voltea a ver al beastman nuevamente, está solo, y no se relaciona con nadie.

—Quizás algún día seamos amigos.

Dijo Lucius con tristeza.

Ante estas inesperadas palabras, Sharo se compadece de él, y asiente con la cabeza mientras dice: “Estoy segura de que podrás hacerlo”.

Pero a pesar de su amabilidad, el beastman no era la única persona con la que se quería relacionar Lucius. Había otra persona en la clase que tampoco fue muy amable con él.

Era la chica más llamativa de toda la clase. Su cabello era de color rubio, su piel era tan blanca como la porcelana, su rostro era tan hermoso como la de una estatua. No todos los días se ve una chica tan guapa como ella, por muy concurrida que esté la capital.

Lucius se sentía incomodo ante su belleza, pero aun así, toma el valor para saludarla.

—Hola.

—……

El chico había sido completamente ignorado. La chica estaba mirando por la ventana con los pómulos en un estado de ánimo sombrío. Tenía un aspecto tan pintoresco que Lucius se preguntó: “¿Habrá escuchado lo que le dije?”

Lucius intenta hablarle de nuevo, pero Sharo exclama antes de que él pudiera hacerlo.

—¡Oye, tú! ¡Tienes mucho valor para querer ignorarlo!

Y acto seguido, golpea el escritorio de la chica. Luego de eso, la chica se vuelve la cara hacia ambos y abre la boca.

—Lo siento. Sé que intentaste hablar conmigo, pero no tengo nada que decirte.

La muchacha dice esto en un tono silencioso y vuelve a mirar por la ventana. Al darse cuenta de que se estaba burlando completamente de ellos, Sharo apretó el puño y estuvo a punto de darle un puñetazo, pero Lucius la contuvo.

—¡Sharo, cálmate!

—¡Suéltame, Louis! ¡Voy a matarla!

Durante un rato, Sharo estuvo en un estado de agitación incontrolable, pero se calmó gracias al desperado y apaciguamiento de Louis. Después de hablar con todos sus compañeros, tomaron asiento.

La puerta del aula se abre y entra una cara conocida.

—Hola Lucius. ¿Ya has conocido a tus compañeros de clase?

—¡Oh, Louis, Sharo, ha pasado mucho tiempo~!

Eran el príncipe Yuri, y su guardaespaldas Ibuki.

—Me enfermo de tan solo pensar que tengo que ver tu cara todos los días a partir de ahora.

—Jaja, eso es bastante cruel. Ah, Lucius, espero que no te importe que me siente a tu lado.

Yuri se sienta a la derecha de Luicha tras el sarcasmo de Sharo. Ibuki se sienta a su lado.

Por cierto, este orden de asientos también fue establecido por Yuri. Lucius es su objetivo más importante.

—Estoy deseando trabajar contigo, Lucius.

—Seguro, ¡Demos lo mejor de nosotros!

Catorce personas había en el aula. Personas con talo de todo el mundo que no debían conocerse, se encuentran ahora reunidos en un solo lugar.

Todos crecerán en esta clase, formaran vínculos, y serán un grupo unido en lo que se involucraran en una gran agitación que amenaza el mundo… Pero, esa es una historia para otra ocasión.

De esta manera comenzó su vida escolar. Lucius estaba ansioso ver lo que le esperaba en dicha clase. Pero a pesar de esa emoción, no hubo nada realmente destacable. Era una clase como cualquier otra.

Las lecciones abarcaban la historia del mundo humano, la funciones de la magia, razas y tratados con otros países.

Lucius había aprendido muchas cosas del Rey Demonio Testarossa. Pero ese era conocimiento de hace trescientos años.

Sin embargo, en términos de conocimientos mágicos, la clase estaba muy por detrás de los conocimientos mágicos que Lucius adquirió de Testarossa. Y esto es algo totalmente comprensible debido a que las habilidades mágicas de los demonios están muy por delante de los humanos.

Por ello, Lucius corregía de vez en cuando al maestro que explicaba los conocimientos mágicos de forma incorrecta, y no sólo eso. Incluso se tomaba las molestias de hacer demostraciones de tales correcciones.

—Sensei, no creo que esa explicación sea la correcta. La magia del agua no sólo funciona con la humedad de la atmosfera. Sino que también requiere de las venas del agua subterránea para producir agua.

—¿Qué? ¿En serio…? No veo nada de eso escrito en los libros…

—¿No le molesta si le muestro cómo se hace?

—¿Eh? ¿En serio? ¡Bien, muéstrame!

Por cierto, el profesor de la clase Z con el que Lucius está interactuando, es Regus, el examinador que se desmayó al ver su magia por primera vez. Toda vía era un hombre joven, y no tan cerrado de mente. Por lo que no se sentía ofendido por las interrupciones de Lucius. De hecho, estaba agradecido que él lo hiciera, ya que absorbía cada vez más de sus conocimientos.

Además, Yuri fue quien se encargó de que Regus sea el profesor de esta clase. Lucius y el resto de compañeros no se habrían sentido a gusto con un profesor que tuviera la cabeza dura.

El príncipe se había asegurado de que los estudiantes tuvieran el mejor entorno de aprendizaje posible. Debido a esta ayuda, los alumnos de la clase Z estaba disfrutando de una buena vida escolar.

Pero a pesar de toda esta felicidad dentro de la clase Z, existía un grupo de personas que no estaban de acuerdo con ello.

Luego de dos semanas de haber iniciado las clases, un día Lucius llega al aula, y se encuentra con una situación bastante desconcertante.

—Q—¿Qué demonios es esto?

Gritó Barn, mientras sacude su mohicano rojo al ver el aula luego de haber regresado de su entrenamiento mágico al aire libre.

Cuando el resto de sus compañeros se asomaron al lugar, vieron que su aula había sido saqueada.

Afortunadamente, Lucius llevaba sus objetos de valor consigo, pero los escritorios y sillas estaban desparramados, sin contar que el cubo de basura estaba tirado en el suelo.

—Esto es horrible… ¿Quién podría hacer algo así?

Una de sus compañeras, Lorna, una tranquila maga blanca, rompió a llorar y gritó. Los demás compañeros también estaban enfadados, pero Lucius estaba tranquilo a pesar de lo ocurrido.

O eso podría decirse a juzgar por su tranquila apariencia, pero. En su interior hervía de ira como la lava.

Aunque sólo tenían un par de semanas de conocerse. Lucius ya se había encariñado con sus compañeros. Para él era algo totalmente inaceptable que alguien les hiciera daño.

—¿Quién habrá hecho esto…?

Lucius intentaba controlar su ira por todos los medios. No quería que su enfado lo invadiera hasta que descubra el responsable. Rio le había enseñado el enojo no hace más que ralentizar su pensamiento.

El chico respiró profundamente, y luego exhaló, haciendo que todos sus malos pensamientos salgan de su cuerpo. Luego de ello, decidió que era momento de hablar con alguien.

—Chisha, ¿Tienes un minuto?

—¿Hmm? ¿Qué pasa, Lucius?

El chico habló con uno de sus compañeros, Chisha, un niño de la tribu de los enanos. Era incluso más pequeño que Lucius, pero se sintió cerca de él y se hicieron amigos.

—Quiero averiguar quién está detrás de esto. ¿Quieres ayudarme?

En cuanto escucha dicha propuesta, Chisha sonríe como un niño travieso mientras dice: “Sí.”

—Entonces, ¿Qué se supone que debo de hacer?

—Todavía debe haber rastros del culpable. Quiero que uses tu magia para encontrarlo.

—Está bien. Lo haré ahora mismo.

Chisha pone sus manos en el suelo del aula y lanza un hechizo.

—Crawling magic

La magia de Chisha se activa y una luz blanca y azul llena el aula. Este es un hechizo muy potente porque puede analizar y analizar cualquier cosa dentro de su alcance.

El hechizo está pensado originalmente para ser lanzado sobre un objeto en la mano, y no puede ser utilizado en un área amplia como esta. Pero este chico tiene un raro talento para la magia analítica, y es capaz de usarla para un rango tan amplio como este.

Los enanos por naturaleza tienen una destreza y ligereza descomunal en las habilidades físicas. Pero por desgracia, Chisha era la excepción.

Pero, por otra parte, había recibido el don de la magia analítica. Un talento poco común que lo hizo salir de su pueblo para venir a estudiar a la capital, quien luego fue desairada por la gente de su misma raza debido a que no comparte los mismos pensamientos acerca de dicha habilidad.

—Eres impresionante. Tu magia no se desvanece a pesar de utilizarlo en un lugar como este.

—No sigas alabándome, Lucius, sabes que no habría sido capaz si tú no me hubieras ayudado.

Lucius le enseña magia de manera voluntaria a sus compañeros después de las clases. Gracias a ello, las habilidades mágicas de los alumnos de la clase Z están mejorando rápidamente. Al principio, la magia analítica de Chisha solo podía cubrir un escritorio. Pero en sólo dos semanas ha logrado mejorar mucho. Hasta el punto de utilizar dicha magia en toda una habitación.  

Y la magia no tardó en captar los rastros del intruso.

—Oh, hay un cabello en el suelo. Y huellas de zapatos… Estos deben ser los zapatos de un alumno de su año. Jaja, hasta las huellas dactilares están ahí. Dulce, dulce.

Chisha se había puesto de buen humor luego de haber encontrado los rastros de los intrusos, mientras que la cara de Lucius estaba ligeramente fruncida.

—…Me aterraría ser tu enemigo, ¿Sabes?

—Eso no pasará. Bien, aquí tienes la información sobre el intruso.

Chisha le entregó a Lucius un papel en el que había anotado toda la información.

—Muchas gracias, con esto podré encontrar al culpable.

Lucius tenía una ligera idea acerca de quien puede ser el responsable del vandalismo, y trata de dirigirse a dicho lugar. Chisha, por su parte, se pone a limpiar el desorden y deja que Lucius se encargue de todo.

—Oh, ¿No vas a acompañarme?

—Prefiero evitar los conflictos, y después de todo, tú iras, así que confío que las cosas salgan bien.  

Dijo mientras sonrió y extendió su puño apuntando a Lucius. Lucius se percata de ello, y decide chocar el puño de Chisha.

—Déjalo en mis manos. Me vengaré por esto.

—Kuku, me cuentas los resultados luego.

—Por supuesto que sí.

Tras esas palabras, Lucius se da la vuelta y se aleja poco a poco, sólo para ser confrontado por tres hombres.

—¡Ni creas que vas a ir solo!

Exclamó Barn, el chico que le encanta pelear. Detrás de él estabas sus mejores amigos, Merel y Dokata. Más conocidos como “Los Tres Idiotas” por sus compañeros de clase.

—¡Yo también estoy muy enfadado!

—¡Sí, es hora de nuestro turno!

El poderosos Dokata y el veloz Merel no contuvieron su frustración. Y Lucius no pudo evitar sonreír ante esas palabras.

—Sí, ¡Demostrémosles de lo que es capaz la case Z!

Y de esta manera, Lucius y los tres idiotas corrieron a paso rápido hacia el culpable.

La clase Z es una de las más populares de la escuela. El motivo de la creación de esta clase no se ha hecho público, pero se sabe que el príncipe está intentando hacer algo con todos los bichos raros.

La mayoría de los alumnos de la escuela están interesados en esta clase, pero no son hostiles hacia ella. Sin embargo, los alumnos de la clase A son un tema aparte. y a muchos de ellos no les gusta que la clase Z atraiga tanta atención, aunque se supone que son los mejores alumnos.

Por lo tanto, Lucius y sus amigos se dirigían a la clase A.

—¡Apártense de mi camino!

Barn estaba a la cabeza, y corría hacia la clase A mientras le gritaba a todo aquel que se interpusiera.

Es raro ver a los alumnos de la clase Z en los edificios principales, ya que ellos tienen su aula en un edificio diferente. Por lo que la atención hacia ellos era evidente.

—Ese es el aula de la clase A. Lucius, ¿Puedo hacer mi entrada dramática?

—Por supuesto.

—¡Ja! ¡Hagámoslo!

Barn echa la puerta abajo con una patada utilizando todas sus fuerzas. La puerta se abre de golpe y los cristales rotos se esparcen por todo el lugar.

Era un movimiento arriesgado, pero Barn parecía haber apuntado al lugar correcto y no golpeó a nadie. Sin embargo, lo repentino de la situación sorprende a los alumnos de la clase A. Algunos de ellos incluso gritan. Pero a Lucius y sus amigos no le dan importancia y entran al lugar.

Una vez dentro, Barn echa un vistazo al aula. Parece que la mayoría de los estudiantes están en el aula, y el culpable está entre ellos.

—Bueno bueno bueno. ¡Estoy aquí porque uno de ustedes hizo algo que no debía! ¡Sabemos que estás aquí! ¡Así que da un paso adelante y enfréntate a mí!

Barn exclamó, pero el culpable no se mostró. Al contrario, todos los estudiantes en el aula se estaban riendo de él.

—…Tengo ganas de golpearlos.

Era poco probable que toda la clase estuviera involucrada. Pero mucho de ellos parecían disfrutar el problema en el que Lucius y sus amigos estaban envueltos.

En medio del desagradable ambiente, uno de los estudiantes se digna a hablar.

—¿Qué es lo que pretenden hacer aquí? Clase Z.

El estudiante que habló era Haulo. La figura central de la clase A. Proviene de una familia de nobles, y es, cómo es de esperar. Era alguien sumamente orgulloso. Su familia es la más prestigiosa del país.

Lucius recordaba su cara, ya que es bastante popular entre los de primer año.

—Hola Haulo-san. Fuimos víctimas del vandalismo en nuestra clase, y estamos buscando al culpable.

—Bueno, eso es comprensible. Pero, ¿No es algo descortés sospechar de nosotros?

Haulo sonríe luego de esas palabras. Está confiado de que va a ganar esta discusión.

—¿Y te has detenido a pensar que haya sido un trabajo interno en primer lugar? Ningún estudiante iría a un edificio escolar tan pequeño a gastar una patética broma. La clase Z, en cambio, está llena de estudiante de familias sin estatus ni respeto. ¿No deberías sospechar de ellos en primer lugar?

Tras esas palabras, Haulo coloca una mueca de satisfacción en su rostro, y el resto de los estudiantes comienzan a reírse.

Los tres idiotas estaban tan enojados, que las ganas de golpear a Haulo sobrepasaba su capacidad para controlarse. Pero, antes de que pudieran hacer algo, Lucius los detiene con la mano.

—¡No me detengas, Lucius…! ¡Sabes que son ellos!

—Barn, eso es exactamente lo que él quiere, que lo golpees para que puedan expulsarte después.

—Tch… ¡¿Entonces solo quieres que me calle y observe?!

Cuando Barn dice esas palabras, Lucias sonríe y le responde;

—No es una mala idea. Yo me encargaré de esto.

Lucius se colocó delante de Halo, y sacó un mechó de pelo dorado y brillante de su bolsillo.

—Este es un pelo que habíamos encontrado en el suelo de nuestra clase.

Haulo se quedó sorprendido por la repentina aparición de su pelo y dijo: “¿Y eso que tiene que ver?”

 â€”Le pedí a un amigo que examinara este pelo y lo comparara con los de mis compañeros. Pero nadie tiene un pelo igual a este.

—¿Cómo puedes estar tan seguro? Tienes a Yuri en tu clase con el mismo color de pelo.

—Hmm, sigues sin entender, ¿Verdad?

Chisha leyó la información genética del pelo y lo comparó con sus compañeros, pero nadie fue compatible con el. Sin embargo, Lucius decidió renunciar a intentar explicárselo al chico que tenía delante, ya que no lo entendería.

Incluso los mejores investigadores que están en la capital, no saben cómo estudiar la información genética.

—Bien, permítanme explicarlo en términos sencillos.

Lucias agarra fuertemente el pelo con el dedo índice y su pulgar, luego procede a verter poder mágico en el cabello.

—Time reversal!

Cuando Lucius lanza su hechizo, el pelo en sus dedos flota en el aire y luego vuela con gran fuerza hacia Haulo.

—Q—¿Qué estás…?

A continuación, el pelo se desliza en su cabellera, y se incrusta en su cabeza. Haulo, en pánico empieza a rascarse ante la repentina situación.

—¡Tú! ¡¿Qué es lo que acabas de hacer?!

—Utilicé magia para retroceder el tiempo. El pelo que se incrustó en tu cabeza fue el que se te había caído cuando estabas en nuestra clase… Lo que significa, que no puedes negar lo que has hecho.

—Cómo es que…

Haulo estaba atónito. Un hechizo como eso no era algo sencillo de utilizar. Ni siquiera para los mejores magos de la capital.

—Cómo es que un niño tan común cómo tú pudo hacer… ¡No! ¡No puedo aceptar esto!

Estaba tan frustrado que no podía pensar con claridad e impulsivamente sacó su varita de la cintura y la apuntó hacia Lucius.

—…¿Qué piensa hacer?

—¡Esto es una purga! ¡Voy a purgar a los plebeyos descarados! ¡Prepárense!

A las órdenes de Haulo, sus compinches también sacan sus varitas y apuntan a Lucius y sus amigos.

Estaban tan enfadados que no se dan cuenta de que apuntar con un bastón a alguien sin una buena razón no sólo es una infracción de las normas escolares, sino también de la ley del reino.

Y por infringir la ley, Lucius y sus amigos tienen derecho a la autodefensa.

—Siento haberte hecho esperar, Barn, ya no tienes que ser paciente.

Dice Lucius con una sonrisa en su rostro. Y este era exactamente su objetivo, crear el derecho a la autodefensa.

Son personas orgullosas, y si se les presiona demasiado, perderán definitivamente la paciencia. Todo estaba en manos de Lucius. Sin saberlo, Haulo comenzó a verter magia en su varita.

—¡Disparen!

Con ese grito, Haulo y sus seis compinches desataron una variedad de magia sobre Lucius y sus amigos.

Los disparos fueron bien dirigidos y tampoco estuvieron muy potentes. Para ser sinceros, no le habría hecho daño a Lucius, pero sí a los curiosos de las otras clases reunidos en el pasillo.

Lucius pensó que debía tener cuidado con todo lo que estaba pasando. Así que decidió lanzar un hechizo defensivo para proteger a todos los alumnos en el pasillo. Pero, éste se detiene cuando ve que uno de los tres idiotas, Dokata, está acumulando magia.

Por lo que decidió dejarle el resto a él.

—¡Déjenme esto a mí! ¡Medium Wall!

Cuando Dokata activa su magia, una barrera mágica azul brillante aparece frente a él. El muro absorbe fácilmente toda la magia que Haulo y sus amigos lanzaron.

Sus caras palidecieron al ver una magia cómo esa.

—Tontamente, nuestra magia ha sido bloqueada por un solo hechizo de nivel medio… ¡Y por un plebeyo cuyo nombre ni siquiera conocemos!

Los alumnos de la clase A no pueden ocultar su consternación, ya que su magia fue fácilmente bloqueada. Esta vez, Barn se aprovecha de la situación y utiliza su magia.

—Jajaja, lo has hecho bien, Dokata. ¡Ahora déjame el resto a mí! My deadly explosion!

Cuando Barn lanzó su hechizo, la varita de Haulo explotó de repente y se hizo añicos. Barn vuelve a repetir su hechizo una y otra vez hasta que rompe todas las varitas.

Por cierto, es difícil controlar el poder de la magia de explosión, y es imposible realizarla con tanta precisión. Sin embargo, Barn ha estado aprendiendo mucho con Lucius en las últimas semanas, y ha conseguido aumentar la precisión de la magia manteniendo su poder.

Todos estaban atónitos por la magia explosiva de Barn.

—¡Oye, Haulo! ¡Dijiste que esto sería fácil de ganar!

—¡Cállate! ¡Si tienes tiempo para hablar, también tienes tiempo para atacar!

—¡No puedo usar magia si no tengo mi varita!

Puede que hayan utilizado la magia en clase o hayan intimidado a los débiles, pero son aficionados en el mundo real. No pueden hacer magia correctamente sin una varita que les ayude.

Sin embargo, todos los alumnos de la clase Z entrenan con Lucius luego de clases, lo que los ha llevado a utilizar magia sin necesidad de una varita.

La comparación entre uno y otro era inmensa.

—¡Mierda! ¡No puedo seguirles el ritmo!

Con eso dicho, tres de los compinches de Haulo le dan la espalda y huyen. Pero el último de los tres idiotas, un chico pequeño llamado Merel, se mueve a una velocidad inusitada y les bloquea el paso.

—Ups, no puedo dejar que escapen. Después de todo, ustedes iniciaron esto.

—¡Quítate de en medio! ¡O te voy a hacer mucho daño!

Los tres hombres, que habían subestimado a Merel por su pequeño tamaño, apretaron los puños y le atacaron. Pero Merel les sonrió y luego lanzó un hechizo.

—[Leg strengthening]

Cuando la luz mágica envuelve las piernas de Merel, la capacidad de sus piernas aumenta considerablemente. En este estado, puede correr a una velocidad superior a las personas corrientes.

Y por supuesto, tratar de golpearlo tampoco será una tarea sencilla.

—Es imposible… ¡No puedo pegarle!

—Qué lentos son… Están haciendo que me de sueño.

Los sujetos no paraban de lanzar golpes una y otra vez, pero no tuvieron éxito en cuanto a encestar un golpe. En cuanto se quedaron sin aliento, Merel contra atacó y les dio una paliza increíble, soltando una patada poderosa, los golpeó en la mandíbula.

Los tres hombres fueron sacudidos hasta el cerebro a tal velocidad que perdieron el conocimiento y se desplomaron en el acto sin darse cuenta de que habían sido pateados.

—Kuku, tal parece que he sido un poco rápido para ustedes.

Dijo Merel mientras se frota el puente de la nariz con orgullo.

Haulo, que lo estaba viendo todo, se quedó atónito y con la boca abierta.

—Inútiles…

Haulo murmura y se desploma en el suelo de rodillas. Parece haber perdido por completo las ganas de luchar.

En cuanto el resto de sus amigos vieron lo que Haulo hizo, se rindieron de inmediato, agacharon sus cabezas y no se resistieron en lo absoluto.

Aunque a pesar de ello, intentó arrastrarse por el suelo para escapar, pero Lucius lo detuvo rápidamente

—¿Vas alguna parte? Tú fuiste el que se metió con nosotros en primer lugar, no nos hagas parecer los malos.

Acto seguido, Lucius tomó a Haulo por el cuello y lo levantó. Haulo trató de resistirse con todas sus fuerzas, pero por muchos tirones y puñetazos al brazo de Lucius diera, éste no cedió.

—L—¡Lo siento! ¡Haré cualquier cosa por ti!

Mientras estaba siendo estrangulado, no paraba de suplicar por su vida. Pero sus ruegos desesperados no conmueven a Lucius en lo más mínimo.

—Tengo algo que decir, y esto va para todos ustedes.

Dijo Lucius fríamente, provocando que todos los espectadores se callaran, produciendo un silencio repentino en el lugar.

—No me importa lo que me hagan o digan de mí. Pero, ¡No pienso permitir que les hagan daño a mis amigos! ¡Si se atreven a hacer esta estupidez otra vez, los perseguiré hasta el fin del mundo!

Tales palabras hicieron que la sonrisa que los espectadores tenían en sus rostros, se convirtiese en expresiones de preocupación.

Lucius hablaba con la verdad desde el fondo de su corazón. No buscaba intimidar a nadie, simplemente estaba dispuesto a vengarse de cualquiera que les hiciera daño a sus amigos. No es la clase de persona con la que quieres jugar, ni siquiera amenazar. 

—Contigo me encargaré de dejar en claro mi mensaje, para que nadie se le ocurra la tonta idea de hacernos algo así otra vez.

—O-Oye… Espera…

—No pienso esperar.

A continuación, cerró el puño con la mano contraria en la que sujetaba su cuello, y lo golpeó tan fuerte como pudo.

Después de que Haulo recibió un severo puñetazo en el abdomen, soltó un pequeño grito de dolor. Para luego haber sido estampado contra la pared del aula, haciendo que atravesara la pared hasta el aula contigua.

Por suerte, no pudo sentir el impacto de su cuerpo estrellándose contra la pared, ya que se había desmayado en el momento que recibió el golpe en el abdomen, todas sus extremidades se agitaban y retorcían debido a los espasmos.

Los compinches de Haulo, observando atentamente, tiemblan y luego comprenden que se habían metido con una persona que no debían.

—Eh, ustedes.

—Hiiiyaa

Exclamaron los tres chicos al unisonó.

—¿Todavía piensan hacer algo?

Sacudieron la cabeza tan fuerte, que parecía que se iban a desprender de su cuerpo.

—¡Has ido demasiado lejos!

La fuerte voz de Yuri resuena en la clase Z. Frente a él se sientan cuatro estudiantes, entre ellos Luicha y los tres idiotas de la clase A. Están decepcionados, pero Yuri no se deja amilanar y sigue arengando.

—No puedo creer que esto haya sucedido mientras no tenía mis ojos en ustedes. ¡No sé cómo le voy a explicar esto al Rey!

—No es justo. Ellos fueron los que iniciaron todo esto…

—¡Cállate Barn!

Gritó Yuri, y Barn se endereza y cierra la boca. Incluso Barn, que tiene una actitud explosiva, obedece ante la presión real de Yuri.

—Afortunadamente, ellos intentaron hacerles daño, y utilizaron magia en el recinto escolar cuando no estaba permitido. Eso los ha salvado… Pero, un paso en falso, y podría haber sido mucho peor, ni siquiera yo podría sacarlos de una situación como esa… Me está comenzando a doler mi estómago. Sólo… No vuelvan a hacer algo como eso.

Yuri dijo con una mirada agotada, y los cuatro

—¡Sí!

—Bien, eso es todo, pueden retirarse.

Tiempo después de que Lucius se habría marchado para enfrentarse contra el responsable del sabotaje en la clase Z. Yuri había llegado al salón de clases, y ahí fue cuando presenció como sus compañeros estaba ocupados arreglando el lugar.

Yuri preguntó por lo ocurrido, y cuando se enteró de que Lucius se dirigió a la clase A, se apresuró en alcanzarlo, pero en cuanto llegó, era demasiado tarde. El lugar era un desastre, y había varios alumnos heridos.

—¡Lo logramos!

El príncipe presenció como los cuatro amigos estaban chocando los cinco mientras había personas heridas extendidas a lo largo del suelo.

Yuri se sintió mareado y casi se desmayó, pero logró mantenerse firme. Su paso por la Clase Z también le ha hecho más fuerte mentalmente.

Luego de que el príncipe reprendiera a sus compañeros de clase por los actos causados, se esforzó por arreglar el desorden. Todo había culminado al mediodía del día siguiente. Si no fuera por su habilidad en el habla y las negociaciones. No habría podido convencer a los padres del noble que nada de esto era culpa de Lucius, si no de su propio hijo.

—Lo siento, Yuri. Te he dado muchos problemas.

Yuri estaba sentando en su silla con un aspecto de agotamiento, mientras que Lucius se disculpaba con él.

—Jaja, no hay problema. Sabía que me iba a meter en problemas cuando decidí hacer esta clase.

A pesar de su risa inexpresiva. El corazón de Lucius palpitaba de culpa, ya que le había hecho pasar un mal rato debido a su mal comportamiento.

—Umm… La próxima vez me aseguraré de hablar con Yuri antes de tomar una decisión.

—Sí, haz eso la próxima vez.

Yuri se tumba en su escritorio y suspira, ya que parece haber pasado la mayor parte del día de ayer lidiando con todos los problemas.

Por cierto, la clase Z está ahora en autoestudio porque Regus está siendo convocado por los padres para explicar lo que ha sucedido.

“Tendré que disculparme con el profesor más tarde”. Pensó Lucius, mientras salía de la academia. Sin ninguna razón en particular, no le apetecía unirse a los demás en el aula, donde todos estaban estudiando o practicando magia.

De todas maneras, no había mucho que hacer el día de hoy. Así que decidió pasar el rato a solas. Mientras daba vueltas por el lugar, Lucius es abordado repentinamente por un extraño estudiante.

—Hola, ¿Tú eres, Lucius? ¿El chido del que tanto he oído hablar?

—¿Eh? Sí.

El hombre que se acercó al chico, era un hermoso joven con un largo cabello castaño.

—Lamento toparme contigo tan repentinamente. Me llamo Sion, estoy en la clase 2-A. Es un placer conocerte.

—D—Digo lo mismo.

Lucius estrecha la mano del joven que lo saludo. Era un hombre muy extraño. Esa fue la primera impresión de Lucius sobre Sion.

Aunque era un joven hermoso, no había ni una pizca de sarcasmo en sus palabras, y desprendía una atmósfera muy pura y sagrada. No se parece en nada a lo que él haya visto antes.

—¿Qué quiere de mí, Sion-san?

—Nada en particular. Tenía curiosidad por ver cómo es el chico del que tanto había oído hablar. Es un pequeño capricho el querer hablar contigo.

—¿Cosas que has escuchado? ¿Te refieres a los rumores…?

—Sí, claro, por lo que sucedió ayer…

—Jaja, ya veo que se ha extendido a los de segundo año…

“El grupo de chicos que atacaron la clase A.” Era el rumor que se decía sobre Lucius y sus amigos. La clase Z se percibió como un lugar peligroso por el resto de los alumnos desde su inicio. Y el incidente de ayer, no ha hecho más que reforzar ese pensamiento.

—Personalmente, eso me hizo reír. Y al resto de alumnos en el segundo año también les pareció divertidísimo todo lo que ocurrió con los de primero.

—Jaja, me alegro de que lo hayan disfrutado.

Lucius se sonrojó por la vergüenza.

—Es bueno verte de buen humor, Lucius. Pero…

Hasta ese momento, Sion había hablado con suavidad, pero de repente su expresión se volvió seria.

—No creas que todo será cómo quieres. Eres fuerte, lo reconozco. Pero, hay cosas más fuertes y terribles ahí afuera.

Lucius comenzó a sentir la presión de Sion. El chico se comenzó a sentir nervioso al sentir la presencia tan densa de la persona que tenía frente a él. Le costaba creer que hubiera alguien así en este lugar.

Pero aun así, el chico no pudo evitar emocionarse.

—Gracias por tu consejo. Pero no te preocupes, conozco a dos personas que son mucho más fuertes que yo.

—Fufu, ya veo. Así que son personas increíbles.

Sion se ríe, y luego se da la vuelta para proceder a marcharse del lugar.

La vida escolar de Lucius no ha hecho más que empezar.

—¡Ah! ¡Estoy muy cansado!

Exclamó Lucius, y luego saltó a la cama. Ahora mismo se encontraba en su dormitorio de la academia.

Como muchos de los estudiantes de la Academia vienen de fuera de la capital, hay un gran edificio con muchas habitaciones para los alumnos.

El precio de vivir en un dormitorio como ese, es mucho menor que el de alojarse en un albergue normal, a pesar de que se proporciona una comida equilibrada para el desayuno y la cena.

Además, los estudiantes de las clases A y B pueden vivir gratis en la residencia. Esta es una de las razones por las que el 80% de los estudiantes viven en los dormitorios.

Y como era de esperar, la nueva clase Z también se ha beneficiado de la exención de las tasas de los dormitorios…

La suave ropa para dormir, la cama, y la deliciosa comida, hacía que Lucius se sintiera feliz de estar ahí.

—Mnya, buenas noches…

Dijo Lucius mientras se metía en el mullido edredón y quedándose profundamente dormido…

—Hm…

Lucius se despierta de un sueño profundo, y se estira. Luego se frota los ojos mientras que los abre poco a poco, para luego darse cuenta de algo extraño.

—¿Eh? ¿Dónde está mi cama? Mejor dicho… ¿Qué es este lugar…?

Ya no estaba en su cama, ni siquiera enrollado en su edredón. Lucius se encontraba en un suelo duro, a la vez que lo rodeaba un espacio en blanco que se extiende hasta el infinito.

Y como era de esperar, Lucius ya estaba familiarizado con este lugar.

—Ugh, ¿Todo fue una ilusión…? ¿Por qué estoy de nuevo en la prisión infinita?

La prisión infinita. El lugar donde Lucius pasó 300 años de su vida. Estaba seguro de que había escapado de ese lugar, pero. ¿Por qué? ¿Por qué estaba de regreso ahí? El chico se sintió desconcertado por la repentina situación.

Pero el pánico no mejora la situación. Lucius tiene que pensar mucho para salir de esta situación.

—Hmm… ¡Ah, sí! Si esta es la prisión infinita, entonces significa que Tess-oneechan y Rio deberían estar aquí. ¡Ellas podrán ayudarme!

Miró a su alrededor, pero no pudo encontrarlas. Intentó utilizar la detección para saber si estaban lejos, pero seguía sin tener rastros de ellas.

—Ah, ¡No puedo sentir nada…! ¿Esta es realmente la prisión infinita?

Lucius gritó para nadie en particular. Sin embargo, alguien respondió a sus palabras.

—Cálmate, por favor. Esta es la prisión infinita que conoces y amas.

—¿Eh?

Tal respuesta, hizo que Lucius se girara de inmediato. Y lo que se encontró fue a una mujer sentada élegamente en una silla blanca.

Creo que tiene poco más de veinte años. Su cabello plateado brilla maravillosamente, resplandeciendo hasta su cintura.

Su cuerpo es esbelto, delgado y tonificado. Sus ojos, protegidos por largas pestañas, están cerrados, así que no pudieron cruzar miradas.

Era una mujer muy extraña, y a la vez hermosa, el aire que la envolvía le daba un cierto aspecto de divinidad. Cogió una taza de té de la mesa blanca y se la llevó a los labios, luego señaló otra silla blanca que tenía en frente, e invitó a Lucius a sentarse en ella.

Lucius sabía que hacer, pero, algo le decía que la mujer que tenía en frente no era hostil. Así que decide aceptar la invitación.

—Um, con permiso.

—No hay necesidad de ser tan forma. Bebe un sorbo, eso te hará sentir mejor.

Mientras se sentó, la mujer le ofreció a Lucius una taza de té. El líquido era de color rosa pálido, con pétalos de cerezo flotando en el.

Lucius duda por un momento, pero luego decide ingerirlo de un solo trago.

—…D—Delicioso.

—Fufu, me alegra oír eso.

Al ver el rostro de la misteriosa mujer que sonreía tan débilmente, Lucius sintió una punzada en el corazón. Si rostro hizo que se sintiera más aliviado. Era una muy demasiado extraña.

—Um, ¿Quién eres…?

—Mi nombre es Sakura. Yo soy quien ha sido encargada por el héroe Ogre de la protección de esta prisión infinita.

Tras oír eso, Lucius se levantó de su silla con un golpe, a la vez que levantó los puños en el aire para preparase en luchar contra ella.

Si lo que acababa de decir es cierto, significa que era amiga del héroe. Por ende, es enemiga de Testarossa y Rio. Y al mismo tiempo… Eso lo convertía en su enemiga también.

En cambio, la mujer que se hace llamar Sakura está tranquila y permanece sentada en su silla.

—No te alarmes tanto. No soy tu enemiga.

—Entonces, ¿qué quieres de mí? ¿Por qué estoy de nuevo en una prisión infinita?

—Estás aquí por una simple razón. Has roto uno de los sellos de la prisión infinita.

—Yo… ¿Rompí uno de los sellos?

Era imposible creer que algo como eso haya podido suceder, ya que la única manera de romper el sello es derrotando al héroe.

Si había alguna otra manera de hacerlo, Lucius tenía que saberlo ahora. Por lo que decide mantenerse alerta y continuar escuchando la historia de Sakura.

¿Últimamente has tocado alguna de las reliquias del héroe en el mundo real? Si es así, gracias a ello, uno de los sellos del héroe se ha roto.

Tras ello, Lucius recuerda el momento que tocó la espada del héroe que fue heredada por Sharo.

En ese primer contacto, sintió un poder cálido y misterioso fluyendo en él. Si la historia de Sakura es cierta. Esa debió haber sido una señal de que el sello se ha roto.

—Hay una profunda conexión entre tú y la prisión infinita. Si recoges todas las pertenencias del héroe que quedan en este mundo, podrás romper todos los sellos.

—¿Hablas en serio?

Lucius estaba encantado por la noticia recibida, ya que estaba muy preocupado con respecto a ese problema. Y con la ayuda de Sharo, no debería ser difícil recoger cada una de las partencias. Eso definitivamente sería mucho más sencillo que buscar a un héroe que probablemente esté muerto.

Pero aun había una duda por resolver.

—Sakura-san, ¿Por qué me cuentas todo esto? Si estás a cargo de cuidar este lugar. ¿No sería una mala idea romper los sellos?

—…La prisión infinita ya ha hecho su trabajo. El hecho de que todavía exista es una anomalía, y como su guardián, tengo la misión de acabar con ella.

—¿La prisión infinita ya no funciona? ¿Qué quieres decir con eso? ¿Por qué los héroes sellaron al Rey Demonio y al Rey Dragón en primer lugar?

—…Lo siento, pero no estoy autorizada a hablar de ello.

Sakura no se sinceró sobre el motivo por el que los había sellado, por muchas preguntas que le hiciera Lucius. Pero pareció disculparse al no poder responder.

Al ver que ese tipo de preguntas no tendrán una respuesta, decide hacer una a la que sí podrá salir de dudas.

—Ahora sé por qué estoy aquí, pero, no me queda claro la razón por la que he venido a este lugar. ¿Puedo volver a mi mundo?

—En estos momentos te encuentras en tu cuerpo mental. Tu cuerpo real está durmiendo plácidamente en el mundo real. Así que puedes irte a casa tan pronto como quieras. Y la razón por la que te he llamado aquí es…

Sakura se levanta rápidamente, y hace aparecer una larga y fina espada del espacio vacío. Acto seguido, saca la espada de su vaina, y la apuntó hacia Lucius.

—Para entrenarte.

—¿Quieres entrenarme?

—Sí. Mi misión es romper el sello de la prisión infinita. Para ello, necesito que seas fuerte.

Sakura levanta su espada en un movimiento delicado, refinado y poderoso. Esto fue suficiente para que Lucius se diera cuenta de que no era una mujer corriente.

—Ahora saca tu espada. En este estado, no eres más que un simple espíritu, así que puedes invocar cosas con tu pensamiento.

—¿Con mi pensamiento? Entonces… ¡Ah! ¡Está funcionando!

La espada del Rey Dragón aparece en la mano de Lucius, cómo si hubiera estado ahí durante todo ese tiempo.

—¿Estás preparado? Entonces… ¡Es hora de iniciar tu entrenamiento!

Un momento después de decir esto, la figura de Sakura desaparece. Al momento siguiente, Lucius siente una aguda sensación de muerte en su cuello. En respuesta, se inclina profundamente, y la espada de Sakura pasa por encima del lugar donde estaba su cabeza.

“¡Aaah! Si hubiera reaccionado un poco más tarde, ¡Ella me habría cortado al cabeza!” pensó Lucius.

—Ah, se me olvidó mencionar que cuando el cuerpo mental muere, el cuerpo físico deja de funcionar y no vuelve a despertarse. Por favor, así que, intenta no morir.

—¡¿Por qué no lo dijiste antes?! ¡¿No pensaste en lo que ocurriría si moría?!

Lucius protestó mientras se pone de cuclillas y baja su espada. Ante esto, Sakura le responde fríamente.

—Si mueres aquí, entonces también lo harás tarde o temprano allá. Toma esto cómo una prueba de tu resistencia.

A continuación, blandió su espada con mucha gracia. Su espada se balancea como una serpiente mientras ataca a Lucius. Los destellos de la espada llegan a él desde todas las direcciones, a veces desde el frente, a veces desde los puntos ciegos.

Su fuerza y destreza era tan alta, que podía ser fácilmente equiparable a la de Tesstarosa y Rio.

Lucius trata desesperadamente de bloquear los ataques de Sakura con su espada. Pero es imposible bloquearlos todos. Y los ataques que no pudo bloquear, atravesaron su cuerpo.

Sus heridas empezaron a sangrar, por lo que su ropa se manchó del rojo de la sangre.

Parece que la sangre fluye a pesar de que está en un cuerpo mental. Podría llegar a morir si comienza a sangrar mucho.

—¿Qué ocurre? ¿Tus maestros no te enseñaron a manejar una espada?

—Tch…

Apreté los dientes ante mi propia incapacidad. Es cierto que he mejorado mis habilidades mágicas y de Qigong hasta in nivel de primera clase bajo la tutela de mis maestros. Pero, ninguna de ellas sabía mucho de esgrima, y las habilidades de Lucius son de segunda categoría en el mejor de los casos.

Aunque Lucius estaba decidido a dar todo lo mejor de sí. Ya que no iba a permitir que lo mataran en un lugar como ese.

—Si no puedo ganar con mis habilidades en esgrima, ¡Lo haré combinando el poder que me dieron mis dos maestros! ¡Arte Qigong, ataque de tipo cuatro [Brillo astral]!

Mientras Lucius gritaba esas palabras, su cuerpo comenzó a brillar de un color oro. Se trata de una técnica que te permite aumentar exponencialmente tus habilidades físicas a cambio de consumir continuamente el chi.

Con la cantidad de chi que tiene Lucius, puede aguantar cinco minutos, pero durante ese tiempo será mucho más fuerte de lo normal.

—¡¡Aaaaaaaah!!

Como resultado al haber activado [brillo astral], Lucius, quien estaba peleando de manera pasiva, ahora es capaz de pelear de manera ofensiva. Sus reflejos también han mejorado, y es capaz de frustrar ataques que sólo podrían evitarse.

Mientras Sakura esquivaba los ataques de Lucius, sonrió con disimulo.

—Fufu, interesante. Ahora puedo ir un poco más rápido, ¿Verdad?

La velocidad de la espada de Sakura aumentó drásticamente. Era imposible predecir por donde vendría el ataque. Pero Lucius logra leer su movimiento a través de sus ojos, el centro de gravedad de su cuerpo y la intención asesina.

Sin embargo, no pudo detener todos sus ataques y fue alcanzado por varios tajos.

—Uguh… ¡Todavía no! ¡Reforzando el superlativo! ¡Súper fortalecimiento del cuerpo!

Lucius utilizó una combinación del Qigong y magia. El efecto fue tan grande que Lucius reaccionó a todos los ataques de Sakura que superaban la velocidad del sonido.

Aprovechando el lapsus momentáneo de Sakura, Lucius blandió su espada con fuerza.

Se trata de una oportunidad única, y si la pierde, no volverá a tener la oportunidad de ganar. Tiene que concentrar toda su atención y utilizar toda su fuerza para dar el golpe perfecto.

—Decima postura… ¡Corte dimensional!

Era un equilibrio milagroso de magia y qigong, un golpe verdaderamente supremo.

La vida de Lucius estaba en peligro y fue capaz de realizar una hazaña que nunca antes había logrado.

Sakura sonríe amablemente al ver la técnica.

—Sí, eso es. Tu fuerza es la que no está ligada a la forma.

Lucius suelta un reluciente tajo que golpea a Sakura. Sin embargo, no se deja llevar por el pánico, sino que recupera su postura y sostiene con elegancia su espada para recibir el golpe de frente.

—Barrera de cerezos espiritual.

De la nada, desató la lluvia de cuchilladas. Todas se superponen entre sí y se convierten en un gran muro, un escudo de hierro para proteger a Sakura.

El corte dimensional que impactó en el muro de cerezos, intentó atravesarlo generando un sonido de traqueteo, pero… La fuerza del ataque de los cerezos es tan grande que es difícil de atravesar.

—¡¡Aaaaaaaaahhh!!

La magia, el qigong, la fuerza de sus brazos, su espirito y pensamientos. Pone todo su empeño en ello. Sus manos crujen al seguir apretando la espada, sus ojos empiezan a sangrar y su visión se vuelve roja.

Lucius está superando los límites de su fuerza física… Pero finalmente logra penetrar el muro de los cerezos…. Pero ya era demasiado tarde, Lucius no tenía más magia, energía o resistencia.

Ya no le quedaban fuerzas para dar el golpe final.

—Maldición… Sólo un… Movimiento más…

Lucius cae inconsciente con una mirada frustrada. Pero Sakura sostiene cuidadosamente su cuerpo. Y una fina cortada aparece en su frente, y un chorro de sangre fluye.

—Fufu, tal parece que lograste darme.

El ataque de Lucius había logrado alcanzarla, pero sólo un poco. Aunque ella estaba encantada tras ese hecho.

—…¿Cómo consiguió hacerlo tan bien teniendo un cuerpo tan pequeño?

Acarició suavemente la cabeza del inconsciente Lucius. Sus ojos están llenos de compasión, cómo los de una madre que cuida de su hijo.

—Tu destino es demasiado pesado, y difícil de soportar. Tendrás muchas dificultades en el futuro.

Sakura levanta los flecos de Lucius y mira su todavía joven rostro.

—Que la bendición de los cerezos en flor sea para ti. Y que muchos te ayuden.

En cuanto Sakura pone sus labios suavemente en la frente de Lucius, el cuerpo de éste desaparece en la luz y vuelve a su cuerpo original.

Sakura murmuró para sí mismo mientras observaba la escena.

—El destino del mundo depende de ti.


A la mañana siguiente, Lucius se despertó arrastrando su cuerpo magullado. A pesar de no haber tenido heridas en su cuerpo, por lo que resultó ser cierto el hecho de haber viajado a la prisión infinita a través de su mente.

Sin embargo, la magia y el qigong que consume son definitivamente suyos. Por lo que, si llegaba a perder la vida en dicho lugar, su cuerpo habría sido incapaz de moverse otra vez.

—Tengo que estudiar esgrima…

Seria demasiado arriesgado que Lucius volviera a pelear contra alguien que lo supere en cuanto a fuerza, y peor aún si es alguien que no necesite de un arma para hacerle frente. Ya que Rio le ha dado la espada del Rey Dragón, era momento de pulir sus habilidades con dicha arma.

Así que Lucius se dirigió al descampado frente al edificio de la clase Z. Allí, a pesar de que era un día libre, algunos de sus compañeros se habían reunido a primera hora de la mañana.

—¡Buenos días!

Aquí es donde vienen los alumnos cuando quieren seguir desarrollando sus habilidades, y han aprendido mucho de Lucius. Sin embargo, Lucius no enseña tanto como antes, porque cada alumno ha empezado a comprender sus propios puntos fuertes y a encontrar la manera de desarrollarlos.

—Me pregunto si él estará aquí hoy… Oh, ¡Ahí está!

Lucius vio a la persona que buscaba en el grupo y corrió hacia esa dirección.

—¿Ibuki?

—¿Huh? Lucius, es inusual que me busques, ¿Qué ocurre?

Ibuki se pone de pie al ver que Lucius lo llamaba.

A pesar de ser el guardaespaldas de Yuri, no siempre está a su lado. Ya que cada vez que el príncipe necesita concentrarse en su trabajo, lo manda a relajarse a algún lugar.

—Quiero que me enseñes esgrima.

—¿Esgrima? Me sorprende que quieras aprenderlo. Eres lo suficientemente fuerte sin utilizar una espada. ¿Y por qué no? ¿No sería mejor que Sharo te enseñe?

—Tengo pensado hacerlo, pero. El manejo de espada de Ibuki es lo opuesto al manejo de la espada ofensiva de Sharo. ¡Y yo quiero aprender ambos estilos!

Expresó Lucius con gran emoción. Ibuki al ver esto, se ríe y dice “fufu, eso es genial”. Y luego continuó hablando.

—Esa es la clase de ambición que esperada del chico al que el principie le da tanta confianza.

Ibuki estaba francamente impresionado por la determinación de Lucius por querer mejorar su propia fuerza. A pesar de su talento con la espada, Ibuki tiende a descuidar su entrenamiento.

Pero al verse incorporado a la clase Z, y ve lo mucho que se esfuerzan sus compañeros, se da cuenta que no puede seguir siendo tan descuidado.

—Okeydokey, está bien. Te voy a enseñar el “arte de la protección”, es el estilo de pelea de mi familia… A cambio, ¿Puedo pedirte que me enseñes algo de magia?

—No me importaría hacerlo. Pero, me sorprende que Ibuki quiera aprender magia.

—Jaja, supongo que yo también he sido influenciado por ustedes. Empiezo a pensar que puedo ser más fuerte.

—Ya veo. Bien, ¿Entonces seamos más fuertes juntos! Después de eso, Lucius le dio a Ibuki un entrenamiento especial inspirando en el infernal Rey Demonio.

En una prisión infinita… Lucius y Sakura se encontraban chocando espadas.

—…¡Aaah!

Sakura atraviesa la brecha de Lucius y perfora su flanco con la espada. Sin embargo, cuando Lucius retuerce su cuerpo y esquiva el golpe, empuña su espada de dragón sobre la cabeza de Sakura, cuya defensa es nula.

Una cortada roja apareció en su mejilla, y la sangre comenzó a gotear. Intentó echar la cabeza atrás para evitar el contacto, pero había sido demasiado tarde.

Sakura se limpió la sangre con su dedo, y sonrió ligeramente mientras bajaba la espada.

—Fufu… Veo que has mejorado tus habilidades. Tu entrenamiento puede verse reflejado en cada uno de tus movimientos.

—Jaja, tengo muchos buenos maestros.

—Ciertamente. Bueno, es hora de que nos tomemos un descanso.

Una vez terminado el entrenamiento, ambos se sientan en sus respectivos asientos, y charlan mientras beben té. Lucius es llamado a este lugar aproximadamente una vez cada diez días para recibir entrenamiento con la espada de Sakura.

En el mundo real, Lucius había sido enseñado tanto por Sharo como por Ibuki, y sus habilidades con la espada había mejorado rápidamente.

—Por cierto, si está es la prisión infinita. ¿Por qué Tess y Rio no están aquí?

Esta era la primera vez que Lucius le hizo tal pregunta a Sakura, y por alguna razón, ella responde con dificultad.

—Este es un nivel diferente de la prisión infinita en la que estabas. Ahora mismo nos encontramos en la primera capa. Que es la más cercana al mundo real. El Rey Dragón y el Rey demonio se encuentran en la tercera capa. El nivel más profundo que existe.

—¡Un momento! Si eso es cierto, entonces hay un segundo nivel en el que aún no he estado, ¿Verdad? ¿Hay alguien allí también?

—Sí, pero no puedo decirte quién está ahí. Lo tengo prohibido.

—Y—Ya veo…

Lucius se decepciona tras esa respuesta. Aparentemente, el héroe se encargó de mantener ocultos sus secretos incluso después de muerte.

En su corazón, Lucius no puede evitar odiar aún más al héroe.

—Oye, Lucius. ¿Conoces al descendiente del héroe en el mundo exterior? ¿Cómo es ella?

—¿Eh? ¿Te refieres a Sharo?

No era habitual que Sakura le haga preguntas a Lucius. Aunque, si puedes conocer más del descendiente de quien fue tu maestro, sería normal sentir curiosidad. Por ello, el chico procedió a hablar con mucha alegría de cómo era Sharo.

Al principio, la relación era áspera, pero ahora son buenos amigos. Es una persona fuerte, pero solitaria… Y es una chica encantadora, linda y agradable.

Cuando escuchó la historia de Luicha, la cara de Sakuragaoka cambió de sonrisa a sorpresa. Cuando lo conoció, le había parecido frío, pero últimamente se había dado cuenta de que en realidad era un hombre muy gentil y amable.

Y después de escuchar toda la historia, Sakuraga dice con una mirada de satisfacción.

—Uf, ya veo. Tal parece que la descendiente del héroe vive una vida feliz y tranquila. Bien.

—Sí. También me alegra la felicidad de Sharo.

Mientras charlaban, el cuerpo de Lucius comenzó a volverse transparente, señalando el fin de su tiempo en la prisión infinita.

Lucius solo puede permanecer en la prisión infinita durante aproximadamente un minuto en el mundo real. Esto equivale a unas 6 horas en prisión infinita.

—Parece que ha llegado el momento de decir adiós, y espero que sigas entrenando allí.

—Sí, Sakura-san. Gracias de nuevo por su ayuda hoy.

El chico se inclina ante Sakura, quien abre la boca un poco titubeante.

—No quiero decir demasiado sobre esto. Pero…

Dichas palabras fueron hacia Lucius con un tono serio, y continuó hablando.

—Lucius, debes tener cuidado con la religión de los creacionistas.

—¿Los creacionistas? ¿Qué es eso?

—No puedo contarte los detalles. Pero mientras intente romper los sellos de la prisión, esa religión intentará por todos los medios impedirlo.

La mirada de Sakura cuando dijo esto hizo que el chico se pusiera nervioso, preguntándose si esa mujer tan fuerte era algo de lo que había que desconfiar. 

—Nunca intentes conocerlos, pero mantente en guardia, o quedarás atrapado.

—L—Lo haré.

Lucius respondió con firmeza, y Sakura volvió a poner su rostro amable y dejó que Lucius regresara a su cuerpo.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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