Avanzamos nuevamente en las ruinas en busca de la tribu demoníaca.

A partir del tercer piso la gente que deambulaba por allí tenía un aspecto más demacrado. Y las mercancías alineadas frente a las tiendas eran tan extrañas que no se vería en un lugar normal.

Seguí mirando a mi alrededor para asegurarme de que nadie nos estuviera siguiendo.

“Zig~, este lugar me da mucho miedo☆ A diferencia de ti, estas cosas me afectan☆”

“Sí, supongo, pero debemos estar atentos.”

“…Había pasado algo cuando cuando estabas perdido?”

“No te preocupes por cosas triviales… Eh!? ¡¿Quiénes con ellos?!”

Un enano y un elfo oscuro salieron del callejón.

La gente que hay en este lugar sale de todas partes. Por un momento pensé que me estaban persiguiendo.

No tengo que tener miedo, se supone que soy el héroe.

Pero nunca había visto a personas tan intimidantes. Soy un noble de nacimiento, nunca he estado en contacto con esta raza.

“¿Dónde están los demonios ☆ Si no puedes encontrarlos, tendrás problemas☆”

“No hay problema, por suerte tengo a estos chicos.”

Mi sello brilla y aparece una bestia.

Es un lagarto grande, de un metro de largo.

Su piel es de color verde metálico, tan dura como el metal, y sus ojos vidriosos brillan con un tenue color rojo.

“Encuentra a los demonios.”

“Yaz ~”

Yazumo se arrastra por la pared, deteniéndose de vez en cuando para mirar a su alrededor.

Esta cosa es capaz de valorar e identificar a cualquier persona o cosa en un radio de 50 metros.

Si hay un demonio a su alcance, seguro que lo atrapara.

Tres de las bestias más queridas de mi familia, Silkbeard, Yazumo y Gwail.

Un poder digno de mi noble nacimiento.

La raza antigua sí que nos dejó cosas buenas.

“Zig, tengo hambre, vamos a comer algo☆”

“¡¿Eh?! No es momento para eso…”

En el puesto de comida que señaló, había dos personas que me resultaban familiares.

Ambos están tan absortos en su comida que no se han dado cuenta de nuestra presencia, y están boca abajo llevándose algo a la boca con cucharas.

Me largare de aquí mientras pueda…

“Oye, ¿ese no es el chico que estamos buscando?”

“Sí, se parece a  él.”

“Si! Sí lo es, es ese maldito niño!”

“¡Aah!”

Mierda, me encontraron.

Los tres empezamos a correr entre la multitud.

“¿Por qué estamos corriendo?☆ Deberías derribarlos, Zig☆”

“…Es mejor no hacerlo. A pesar de que sea nivel 300, no sabemos de lo que son capaces, y estamos en su territorio, si nos metemos con ello y causamos un resentimiento entre todos aquí, la búsqueda será más difícil.”

“¡Maldita sea, Yazumo!”

Yazumo, que corría junto a la pared, se regresa y escupe mocos por la boca.

Los dos resbalan en el moco altamente viscoso y caen juntos.

Bien hecho, Yazumo.

Soy un héroe, no tengo porque lidiar contra plebeyos. La prioridad es buscar a la tribu de los demonios, no es que esté asustado o algo así.


“¿Ya se fueron…?”

Me asomo desde el callejón a la calle para ver si los dos tipos todavía siguen ahí.

“Zig no era necesario huir☆ Podías haberte encargado de ellos facilmente☆”

“¿Eres tonta? Ellos son sólo unos secuaces, me preocupa más el otro sujeto que está detrás de mí, tenía ojos de asesino.”

“…Quizás no deberíamos quedarnos mucho tiempo aquí.”

Aide tiene razón.

Cuanto más tiempo nos quedemos, más alta será la probabilidad de que nos capturen.

Una de las razones por las que los soldados de Galbarán no pueden encontrar a la tribu de los demonios es sin duda la gente que vive aquí.

“Yaz~”

“¿Los has encontrado?”

Yazumo me señala la dirección. Comenzamos a correr mientras nos dirigimos al fondo de las ruinas.

“Cada paso que damos todo se siente diferente☆ No siento el brillo en este lugar☆”

“¿Este es el lugar correcto?

“¡Yaz!”

Alejados del resto de personas y por un camino polvoriento y poco iluminado, bajamos unas escaleras.

De pronto sentimos la presencia de alguien y nos escondimos junto al muro.

Ese es… El tipo de antes.

“¿Y bien? ¿Crees que eres el único que tiene problemas? Si no te gusta cómo hago las cosas, entonces búscate a otro.”

“Lo siento, espera un minuto, lo siento. Te daré lo que quieres, Sólo llevame hasta el palacio.”

“¡¡Entonces págame ahora, imbécil!!”

“¡¿Higi?!”

El hombre de la tribu de los tigres golpeó de repente al hombre de la tribu de los demonios.

Cuando rodó por el suelo, sin detenerse, le dio varias patadas en el estómago.

Tengo miedo, ¿quién rayos es ese tipo?

Sabía que ese sujeto no era normal

“Wow, este tipo es aterrador☆”

“…Necesito tiempo…”

Cuando el hombre de la tribu del demonio está tan débil que no puede hablar, el hombre de la tribu del tigre se pone un cigarrillo en la boca y lo enciende.

“Asegúrate de tenerlo listo para pasado mañana. No querrás que te den de comer a los demonios, ¿verdad?”

“S-Sí…”

El hombre tigre salió del lugar mientras fumaba su cigarrillo.

“…Ese sujeto, parece tener un nivel bastante alto.”

“¿Qué quieres hacer, Zig? ¿Seguiremos explorando?”

“Por supuesto que no. Ya he encontrado al demonio.”

Después de un rato, el hombre demonio se levanta.

Se levanta como un muerto y empieza a caminar en dirección contraria al hombre de la tribu de los tigres, enfadado.

Si lo seguimos, podremos encontrar al resto de ellos.

Pero, de repente, una voz gritó detrás de mí, y mi cuerpo se puso rígido.

“Nos volvemos a encontrar, chico.”

“!?”

Me giré y vi al hombre tigre.

¡¿En qué momento sucedió?!

¡¿Ya sabía que estábamos aquí?!”

“¿Por qué tan sorprendido? Soy un beast-man, tengo un buen olfato.”

“Supongo que no tengo más remedio que enfrentarme a ti.”

Cada uno sacó sus armas.

Pero el hombre tigre sonríe sin miedo y exhala humo púrpura

“No seas tan ingenuo. No tengo intención de luchar. Sólo quiero que me cuentes una pequeña historia.”

…..¿Una historia?

Con un ligero lapso de concentración, el hombre tigre lanzó dos bolas al aire.

Esas son bolas de humo

Esto es malo.

La bola de humo rodó bajo mis pies, y expulsó una gran cantidad de humo.

El pasillo se llenó de humo y un sonido metálico resonó desde las cercanías.

¿Aide está luchando contra él?

Entonces yo también.

“Gaha”

“Agu”

“¡¿Aide, Celtina?!”

“Eres el último”

Algo golpeó mi cabeza y perdí la conciencia.


Cuando me desperté, me encontré en una pequeña habitación.

Cerca están Celtina y Aide, que están atados a una silla con una cuerda.

“…¿Estás bien, Zig?”

“Sí.”

“Me preocupaba que estuvieras muerto☆ porque no te despertaste en absoluto☆”

Celtina tiene lágrimas en los ojos.

Pude ver que estaba realmente preocupada por mí.

Sin embargo, ese sentimiento me resulta muy difícil de manejar.

“¿Cuál es la situación?”

“…Dos hombres entraron, miraron a Zig y a Celtina con una sonrisa, luego se fueron. Pero el hombre tigre no ha aparecido.”

De pronto sentí una presión alrededor de mi cintura.

Ahora que lo pienso, me estaban apuntando por la espalda.

“¿Qué vamos a hacer?☆ Nos van a matar a los tres☆”

“Ugh, usen sus herramientas.”

“…Zig, ¿por qué no llamas a Yazumo?”

“Yazumo, si estás aquí, muéstrate.”

Yazumo se deslizó por debajo de mis pies.

Bien, ahora las cosas cambiaron. Tenemos que salir de este lugar lo antes posible.

Le ordené a Yazumo que mordiera las cuerdas que me tenían atado en los brazos.

Liberé a Celtina y a Aid mientras que Yazumo verificará si hay personas fuera de la habitación.”

“…Parece que no hay nadie.”

“Yaz, yaz!”

“Vamonos.”

Aceleramos nuestros pasos hacia la salida.

De repente, Yazumo nos advirtió que estuviéramos alerta, así que dejamos de movernos para pegarnos a la pared.

Una voz familiar llega desde la esquina.

“Hermano, ¿qué debemos hacer con esos tres?”

“Torturalos, haz lo que quieras con ellos, pero averigua qué quieren y por qué están aquí. Después de eso, puedes venderlos a los esclavistas o lo que quieras. Pero por ahora tenemos que lidiar con ese maldito cliente.”

“¿Quiénes son esos tipos?”

“No lo sé, imbécil. Sólo quiero asegurarme de que esos monstruos no lo provoquen.”

“¿Y si son uno de ellos?”

“…El acuerdo con la tribu de los demonios está fuera de la mesa. Haremos lo de siempre. Y luego nos vamos a deshacer de todos ellos. Mientras tanto fingiremos que no tenemos nada que ver, así que no dejes que ninguno escape.”

Los hombres se apresuraron y corrieron hacia una zanja.

El hombre tigre también parece haber abandonado el lugar.

Esto es malo. No podremos cumplir con la petición del rey si no atacamos a los demonios primero.

Tendremos que derrotarlo de alguna manera.

“Vamos. Tenemos que ir tras ellos.”

“¿Todavía vamos a ir? Quiero darme un baño☆”

“…Es la orden del líder.”

Acabábamos de salir del edificio cuando una voz resonó desde el fondo.

“¡Esos tres se escaparon! ¡Quien quiera que sea, dese prisa y traiganlos de vuelta!”

Hueeeh.

Nos descubrieron.

Así que salimos corriendo cómo conejos.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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