Seguimos empujando la barra giratoria.

Ya ha pasado una semana.

¿En qué demonios está pensando la reina elfa oscura?

¿Para qué sirve todo este trabajo en primer lugar?

Las preguntas llenaron mi cabeza y finalmente llegué a mi límite.

“¡He terminado! ¡Esto no tiene ningún sentido!”

“Si Zig puede parar, entonces yo también☆ Estoy agotada~”

“¿Estás seguro…? Pensé que la única manera de obtener información era mantener esto en marcha.”

“No puedo pasar más tiempo jugando con esa mujer. Es dudoso que tenga información acerca de Rudra. Es una mentirosa.”

Me tiré al suelo y descargué mi frustración.

Seguidamente se abre la puerta de la habitación.

Fue la reina sonriente la que entró.

“Has cumplido con todos mis requisitos. Ahora, como prometí, te daré información sobre Rudra.”

“Ya era hora.”

Me levanté y tomé aire.

Sinceramente, no puedo creer que haya perdido el tiempo. Pero eso no importa, todo este mal rato desaparecerá cuando me de la información.

Pasamos a la sala de audiencias y la reina se sienta en su trono.

“Fuiste sorprendentemente valiente. La mayoría de la gente se rinde después del primer día.”

“Hm, debes sentirte muy satisfecha, haciendo que el héroe gire un palo sin sentido alguno por una semana.”

“Claro que tiene sentido, y un propósito. Ustedes usaron ese dispositivo para moler harina. ¿Te imaginas? Hacer un delicioso pan con una harina que fue hecha por el héroe elfo.”

¿Eh?

¿Harina?

Maldita sea, eres una perra loca.

No tiene sentido hacerlo con un dispositivo tan grande.

En cualquier caso, nos obliga a hacer algo que no queremos hacer.

Quiero matarla. Quiero matarla.

Mi mano alcanza inconscientemente la empuñadura de mi espada.

“Zig.”

“Uhm, sí…”

La voz de Aide hizo que entrara en razón.

Se acabó.

Tenemos que conseguir la información y salir de aquí.

“Entonces, dígame qué sabe de Rudra.”

“General Gio. Dígale lo del fuerte.”

“Sí, Su Majestad.”

El General que había estado a su lado, dió un paso adelante.

“Actualmente, en las montañas del oeste, los guerreros del Rey Demonio Rudra están utilizando las ruinas como fortaleza. Su objetivo es probablemente marchar hacia nuestro país. Su Majestad ha dado órdenes de eliminarlos inmediatamente.”

“¡¿Marchar?! ¡No había oído esa información en Petardaus.”

“Por supuesto. Recientemente me enteré de la existencia de Rydra. Parece que es bastante famoso más allá de las montañas, pero no lo suficiente para llegar su nombre a estas tierras, fue una información que me tomó desprevenida.”

La reina se lleva la mano a la frente y deja escapar un suspiro.

En ese momento una idea cruzó por mi mente.

Pensé que si podía derribar el fuerte, me convertiría en un héroe.

Para ser sinceros, los fondos para el viaje que da el gobierno no son suficientes.

Si desempeño un papel activo aquí y obtengo una gran recompensa, podré viajar con elegancia.

“Me ocuparé de ellos y-”

“No se preocupe, Zig-Dono. La brigada Manyu ya ha destruido el fuerte, y mi ejército ya está en camino.

Brigada Manyu… Ustedes otra vez no.

Siguen interfiriendo en mi camino una y otra vez.

Estaba tan enojado que estaba a punto de llorar.

“Tendré que darles una buena recompensa a la Brigada Manyu. Fueron capaces de conquistar el Pasaje Oscuro y eliminar a los demonios de la fortaleza. Debería otorgarles el título de héroes.”

“Con el debido respeto, Su Majestad, creo que es demasiado pronto para otorgarles algo cómo eso. No tengo duda de que cada una de sus hazañas han sido cumplidas sin problemas, pero todavía deben cumplirse ciertas condiciones para que puedan ser héroes de nuestro país.”

“Si me rijo bajo esa normativa, otros países podrían llevárselo. ‘Dormirte en los laureles es un signo de incompetencia’. Perderé una gran oportunidad si no actúo rápido.”

“Su Majestad, un poco más de moderación.”

Tch.

¿Piensa convertir a esos tipos en héroes?

Ese imbécil que se robó a Mónica y se llevó el mérito de derrotar al dragón malvado.

Es un simple humano.

“Zig-Dono, aun hay tiempo de que pueda dirigirse al fuerte. Los soldados que fueron capturados por los demonios podrían tener alguna información sobre Rudra.”

“…Ya veo. Está bien, iré.”


Llegamos al fuerte de la cordillera.

El ejército de Jornen ya ha llegado y entramos sin problemas.

Uno a uno, los caballeros se unen al general que va delante de nosotros.

“Mi Señor, hay varios demonios en el calabozo.”

“Um. Sigue intentando sacarles información.”

“Tengo un informe. Hay veintitrés prisioneros, todos ellos ilesos y en buen estado de salud.”

“Eso es una buena noticia. ¿Y dónde está la Brigada Manyu?”

“¡Gio-Sama, tengo algo importante que informarle!”

“Dígame.”

“La Brigada Manyu derrotó a Arken, uno de los tres generales del rey demonio. Y se fue de aquí unos días antes de que llegáramos.”

“¡Qué!”

El general agarró el pecho del caballero y le lanzó una mirada de asombro. Pero rápidamente le soltó la mano y le devolvió la expresión.

“No sé cómo informarle esto a Su Majestas. Después de todo tenía razón, y tampoco pudimos predecir sus movimientos. ¿Cómo alguien puede irse sin recibir una recompensa?”

“Gio-Sama, La Brigada Manyu dejó un mensaje para usted.”

“Lo miraré ahora. ¿Dónde está?”

El caballero me lleva al centro de la fortaleza.

Hay innumerables cicatrices en el suelo de la feroz batalla que tuvo lugar allí.

Dos criaturas aparecen ante nosotros.

Esos… Son dos bestias, ¿verdad?

“¡Chupipi!”

El pájaro azul metálico emite luz.

Toru aparece frente a nosotros.

Rápidamente saqué mi espada y acuchillé a Toru.
Sin embargo, no hubo respuesta, y la espada cortó el aire.

“¡¿Qué?! ¡¿Zig-dono?!”

“Tch, es una ilusión.”

“¿Qué?”

“Hola General Gio, ha pasado un tiempo, bueno, no realmente. Cómo puede ver, los hombres del Rey Demonio han sido neutralizados. Estoy seguro que los soldados que fueron capturados por ellos ya se han recuperado. En cuanto a mi recompensa, voy a prescindir de ella. No soy alguien que le guste de obtener títulos o recibir algo a cambio por mis actos.”

De vez en cuando, el hombre de la silueta borrosa se rascaba la mejilla con los dedos, avergonzado

Es inexplicablemente irritante.

Es una cara que me da asco sólo con mirarla.

Aide, quien estaba a mi lado cerraba los puños mientras temblaba,

“………Toru.”

Un fuerte espíritu asesino emana de Aide.

Era una presencia escalofriante y maligna se filtraba de su espada y armadura.

Aide. ¿Quién diablos eres tú?

“Voy a dirigirme hacia el oeste, tengo que hacer algo al respecto con el Rey Demonio. Aunque no voy a asegurar nada, así que no te hagas ilusiones. Además, hay un grupo de investigación que podría ir a visitarte, así que por favor no los rechaces, sólo escúchalos.”

Toru desaparece a la vez que dice; “cuida de ellos.”

“Chupi, chupi”

“Sha.”

El pájaro y la bestia con forma de serpiente se fueron volando hacia el oeste.

“Si podemos contactar con ese equipo de investigación, o alguna de esa personas. Existe una alta posibilidad de comerciar con la Brigada Manyu en el futuro. Su capacidad para derribar fortalezas demoníacas, sus habilidades para curar a soldados moribundos y comunicación, sería beneficioso para nuestra nación… Debo informarle a Su Majestad de inmediato.”
“El general llamó al caballero y le pidió que le diera un mensaje en un susurro.”

Parece que no quiere que nosotros escuchemos lo que tiene que decir.

El caballero llamó al wyvern y se fue volando.

“Entonces, ¿qué vas a hacer ahora?”

“Reuniremos información sobre Rudra y luego iremos al oeste. Tenemos que llegar a Rudra lo antes posible.”

“Bueno, entonces, ten cuidado. Más allá de la cordillera hay una tierra llena de rufianes, y los demonios que surgen son más poderosos. No olvides que nuestros antepasados fueron expulsados del centro del continente.”

“¿Crees en los viejos cuentos de hadas?”

“Los cuentos de hadas también resultan ser hechos. No sé cómo cuentan estas historias en Petardaus, sólo ten cuidado.”

Los elfos y los elfos oscuros hace muchos años convivieron una vez en el corazón del continente.

Pero una calamidad los golpeó y los que sobrevivieron huyeron a tierras lejanas.

En ninguno de los dos países se ha dicho cuál es la calamidad.

Por lo menos, ocurrió algo que les obligó a huir, aunque tuvieran que abandonar la tierra santa con su verdadero significado.

Algunos siguen insistiendo en que se recupere la verdadera tierra santa del centro, pero la mayoría de la gente está satisfecha con la forma actual y ha perdido completamente el interés.

Celtina, que había permanecido en silencio, habló.

“Sin importar que podamos derrotar al Rey Demonio, si llegamos a recuperar la verdadera tierra sagrada, podremos convertirnos en héroes☆”

“¿Cuánto crees que se tardará en llegar al centro desde aquí? Derrotar a Rudra sin ir tan lejos sería un logro suficiente.”

“También es cierto☆”

Luego miré a Aide.

“…..El centro del continente.”

“¿Sientes interés, Aide?”

“No, sólo me pregunto qué hay por ahí.”

“He oído que en ese lugar habita muchos demonios del antiguo rey demonio, y también hay muchas reliquias poderosas. Desde mi punto de vista, puedo vivir una vida pacífica sin tener que entrar en ese lugar.”

“……Reliquias poderosas.”

Sentí que el tono de voz de Aide había cambiado.

Era como si su voz calmada estuviera mezclada con diversión.

“Tengo trabajo que hacer, así que esto es todo. Me gustaría despedirme de ustedes, así que por favor, llámame antes de hacerlo.”

“Seguro.”

El General entró al edificio.

Así que Rudra está en el oeste… No permitiré que ellos me lo quiten.

Yo soy el héroe, el elegido para derrotar al rey demonio.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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