En estos momentos nos dirigimos a la capital a través del Pasaje Oscuro.

Nos acompaña Ultina y el General Gio.

Parece que ambos tienen negocios en la capital, así que se ofrecieron a acompañarnos cuando estábamos a punto de partir.

“Ultina, ¿estás segura de que quieres hacer esto? Tendrás mucho crédito por ser la que resolvió el misterio del Pasaje Oscuro.”

“No me importa. Si no fuera por la Brigada Mangyu, no habría podido cumplir mi petición. Me gustaría que te presentaras ante Su Majestad en su nombre.”

“Si dices eso, hagámoslo. Pero la Brigada Manyu es el nombre que escuché en alguna parte. Creo que lo escuché recientemente”.

El general, que iba delante con la lámpara, parecía estar pensando mientras se rascaba la barbilla.

“Kyui~!”

“¡Por fin afuera!”

Frau y Panda habían atravesado la salida del Pasaje Oscuro y se alejaron volando a gran velocidad.

Al cabo de un rato, también dejamos el Pasaje Oscuro.

El general, que apagó la luz de la lámpara, giró su cuerpo hacia nosotros.

“Bueno, es hora de que haga mi parte, a partir de aquí ustedes continúan solos.”

Estreché la mano del general, giró su capa y se dirigió a la capital.

Llegué a un acuerdo con el General Gio para que me ayudara a encontrar a las chicas a cambio de que tuviera la lámpara gratis, y aceptó en hacerlo.

Tuve mucha suerte de conocer al General Gio aquí.

“Ha sido un placer trabajar con ustedes, tengan mucho cuidado.”

“Tú también, Ultina.”

Estreché la mano de Ultina.

Ella fue una guía realmente confiable.

Le había propuesto que nos acompañara en nuestro viaje cómo miembro de la party, pero se negó, dijo que le gusta viajar y trabajar sola.

“Adiós.”

“¡Buena suerte!”

“Kyui!”

Después de separarnos de Ultina, seguimos hacia el oeste.


Llegamos a un pueblo cerca de la frontera.

Una alta cordillera nos separa del resto del país, y nos dicen que es imposible ir hacia el oeste sin cruzar esa cordillera.

“No hay casas en ninguna parte.”

“Oye, tal vez ese sea el pueblo.”

“Kyu.”

“¿En serio?”

Miramos hacia los grandes árboles y vimos casas con luces.

Un puente colgante se extiende de casa en casa, y vemos a los residentes caminando despreocupadamente en el aire, me pregunto si no tienen miedo a caer.

“He oído que se trata de un pueblo en el que la gente vive a la antigua usanza, pero es interesante ver cómo viven en los árboles.”

“Es acogedor y bonito, y es agradable ver las luces brillar como una estrella.”

“Nos detuvimos y miramos hacia la aldea de los elfos oscuros.”

“Mi Lord, rápido”

“Kyu~”

Frau parecía algo emocionada.

Subimos las chirriantes escaleras de madera, pasamos por delante de los habitantes en el estrecho pasillo, y luego por un puente colgante hecho de lianas, y finalmente llegamos a un lugar como una plaza.

“Es más grande de lo que parece desde aquí abajo. Hay muchas tiendas.”

“¿Qué son esas cosas brillantes? Desde abajo parece una vela, pero si se mira más de cerca no lo es.”

“En realidad es un montón de hojas redondas brillantes.”

“Kyui.”

Le pregunté a un elfo oscuro que parecía ser un residente de este lugar.

“Es un muérdago de Morifosi. Recoge luz durante el día y emite luz por la noche. Es la única planta en esta área y es el único recurso turístico que tenemos.”

El muérdago de Morifosi es una planta inusual.

Las matas redondas de muérdago adheridas a las ramas de los grandes árboles brillan con un vago color naranja.

Es fácil perder la noción del tiempo cuando se observan los adornos creados por la naturaleza.

“Parece que es su primera vez por aquí, si me acompañas hasta el bar, te mostraré el lugar.”

El hombre me invitó a que lo siguiera para poder conocer el lugar, así que decidí hacerlo.

“¡Me encanta beber alcohol! ¡Es una buena manera de alivianar el viaje!”

“Kyu, Kyu.”

“¿La última vez? No recuerdo nada, ¿pasó algo?”

Panda se estaba quejando con Frau acerca de su resaca, pero ella no parece recordar nada.

Por otro lado, Kaede se niega a beber mientras sonríe amargamente.

“Creo que esta vez prefiero tomar sólo agua… No voy a beber durante un tiempo.”

“Me alegro de escuchar eso. Yo solo tomaré un trago.”

Una taberna es un gran lugar para reunir información. Quiero preguntar sobre los lobos blancos y las chicas.

Cuando abrí la puerta de la taberna, escuché un hermoso sonido.

“El juglar está aquí.”

El hombre y yo nos separamos en la entrada.

Cuando tomé asiento, me tomé un momento para mirar a mi alrededor.

Vi a un hombre que llamó mi atención que estaba tocando un instrumento de cuerda en la esquina de la taberna.

Con esas orejas y cola, debe ser de la raza de los lobos.

Se da cuenta de la mirada y detiene su mano.

“¿Sucede algo?”

“No, simplemente pareces a una raza de bestias que estoy buscando.”

“La raza de los lobos es algo muy común”

“Sí, pero la tribu que busco se llama Lobos Blancos.”

Estaba apunto de volver a tocar su instrumento cuando se detuvo.

“¿Los lobos blancos?”

“Sé que soy un humano, pero…”

“…Incluso si me lo preguntaras…”

“Estoy buscando la casa de mi madre. Elohim, el Rey Espíritu me dijo que ellos saben dónde están.”

“El Rey Espíritu… Así que eres amigo de alguien muy poderoso.”

El hombre tomó asiento a mi lado.

Luego da un golpe en la mesa con el dedo.

Golpeó con el dedo en la mesa, como si dijera: “Saquen el licor.”

El camarero le puso una copa delante.

“Venderé la información. ¿Qué quieres escuchar?”
“Quiero saber donde están.”

“Hmm, si vas al oeste desde aquí, hay una cordillera. En medio de ella, hay un pequeño pueblo de la tribu de los lobos, y existe la costumbre de adorar a la tribu de los lobos blancos como un dios. Sin embargo, sólo un número limitado de personas puede conocer directamente a los lobos blancos.”

Le di una moneda de oro.

El hombre la tomó y levantó ligeramente la comisura de la boca.

“Nei, Soara, Alusha, Lynn, Pionne, Marianne, ¿te suena alguno de estos nombres?”

“No.”

Estoy decepcionado.

Tendremos que continuar nuestra búsqueda de forma constante.

“Iré a ese pueblo. Gracias por la información.”

“Un momento. ¿Cómo vas a llegar allí?”

“Bueno, ¿a pie?”

“Llegar al pueblo será difícil por el momento. Los demonios han bloqueado completamente el camino con sus fortificaciones. He oído que el ejército está trabajando para deshacerse de ellos, pero la situación no parece buena.”

Fortalezas, dices…

Y justamente la raza de los demonios.

“¿Te refieres al Rey Demonio Rudra?”

“No sé mucho al respecto. Pero llevamos más de dos semanas varados aquí gracias a ellos. Hace mucho frío en esas montañas, y quiero evitar a toda cosa el camino largo, pero supongo que ustedes no pueden darse el lujo de esperar.”

Luego dijo; “Espero que puedan lograrlo.”


Al día siguiente, a primera hora de la mañana, salimos del pueblo.

Nos dirigimos a la cordillera donde se dice que está el lobo blanco.

Me puse más ropa de la habitual para protegerme del frío, pero…

“Huehuehueh!”

“Kyu?”

Unas horas después de empezar a subir la montaña. Hacía tanto frío que Frau está temblando encima de Panda.

Apenas llevábamos unos metros desde que comenzamos a subir la montaña y el frío era abrazador.

Desplazándonos por el mapa, pudimos ver que la cordillera era profunda y que nos llevaría mucho tiempo cruzarla.

Además, parecía que estaba cayendo nieve en la cumbre, y se esperaba que hiciera aún más frío.

Algo me rodeó suavemente el cuello.

“Aquí tiene, Maestro.”

“¿Me hiciste una bufanda?”

“Sí. Todavía no sé hacerlo muy bien, pero se lo hice a mi amo para que se mantenga caliente, aunque sea un poco.”

La bufanda era muy larga, bueno, es la primera vez que hace una, no puedo culparla.

No me importa si tiene imperfecciones, estoy tan feliz de que Kaede se preocupe tanto por mi que no puedo describirlo.

“No es justo, Frau también quiere una.”

“Aquí tienes”

Kaede envuelve una bufanda alrededor del cuello de Frau también.

“¡Muchas gracias, Kaede!”

“Fufu, me alegra que te guste.”

Kaede estaba sonriendo, pero creo que no tenía su propia bufanda, ya que no llevaba una.

Pero entonces me acordé de algo.

“Ahora que recuerdo, tenía esta capa de resistencia al frío.”

“Oh, ¿es una de las reliquias que encontramos en Einark?”

Saqué una capa con capucha de mi mochila y se la puse a Kaede.

Entonces desenrollé ligeramente la bufanda que tenia y la envolví alrededor de su cuello

Es lo suficientemente largo como para que los dos podamos protegernos del frío.

“¡Maestro, no se preocupe por mí! ¡Lo que importa es que usted esté abrigado!”

“No seas tímida.”

“Huh.”

Seguidamente agarré su mano.

Traté de tenerla lo más cerca de mí para que la bufanda no se soltara.

“Las manos del maestro están calientes…”

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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