Al día siguiente, Kaede despertó.

“Gracias a ti, ya me siento muy bien.”

“No, aun sigues enferma, debes descansar.”

“No, Maestro, ahora puedo moverme… Eh!?”

Justo cuando estaba a punto de levantarse de la cama, Frau le dió un golpe en la cabeza a Kaede.

“El Lord te acaba de decir que sigas descansando. No queremos que vuelvas a desmayarte, ¿de acuerdo?”

“Sí…”

“¡Kyui!”

“Panda, está de acuerdo con Frau-San.”

Kaede se acostó nuevamente a regañadientes en la cama.

“Hablando de eso, ¿recuerdas algo de anoche?”

“Bueno, mi memoria está un poco borrosa… ¿He hecho algo?”

“No, sólo preguntaba.”

Si no lo recuerda, está bien.

De todos modos, deberíamos darle un buen descanso hoy y ver cómo amanece mañana.

A diferencia de mí, ella es delicada.

No hay garantía de que un simple resfriado no derive en una enfermedad mayor.

“Maestro~”

Me mira con los ojos húmedos.

Estaba a punto de levantarme cuando me llamó. No le gusta la idea de que me vaya y la deje sola.

“Frau y Panda estarán aquí contigo. Volveré pronto.”

“Por favor, regrese lo más rápido que pueda.”

“Lo haré.”

“¿En cinco minutos?”

“Eso es imposible”

Tengo que entregar la carta al Palacio que me dió Yabai.

“Jessica, cuida de ellas por mí.”

“Déjemelo a mí.”


La Reina mira la carta de Yabai y luego se dirige a mí.

“Brigada Manyu, huh… Es una party de la que nunca he oído hablar.”

“Me gustaría su permiso para entrar en la tierra sagrada.”

“Fufufufu, ¿qué piensa hacer un simple humano en nuestra tierra sagrada?”

Rompió la carta de Yabai y la tiró.

“No sé qué clase de idea tuvo el antiguo alquimista de la corte Yabai al enviarte aquí, pero no es correcto permitir que una raza inferior entre en la tierra sagrada.”

¿Un antiguo alquimista de la corte? Seguramente estaba entre la élite con otros magos.

¿Estaba ese viejo en una posición tan alta?

“La derrota del dragón malvado ya está programada para ser llevada a cabo por el héroe Zig. Este no es el momento para que un humano inferior esté presente. Saquenlo de mi vista.”

Luego de decir tales palabras, fui echado de la sala de audiencias.


“Así que te echaron del lugar…”

“Sí, y rompió la carta que escribiste.”

“Veo que se ha convertido en una reina orgullosa y sosegada por su posición que su carácter empeoró. Cuando yo la cuidaba era una niña tan linda y obediente.”

Yabai se pasea por el laboratorio con las manos a la espalda, pensando.

“Así que eres un antiguo alquimista de la corte.”

“Hm? Bueno sí, antes ocupaba ese puesto, y por eso pude enviarte con la familia real. Aunque eso ya no es una opción.”

¿Qué vamos a hacer al respecto?

Si no podemos entrar en la tierra sagrada, conocer al Rey Espíritu no será una opción.

Tendremos que encontrar a la Bestia Celestial por nuestra cuenta.

No… Eso es demasiado imprudente.

Este es un vasto continente que genera más dudas que soluciones.

“Hmm, si fueras un noble, podrías entrar en la tierra sagrada sin problemas.”

“Espera… Creo que hemos encontrado la solución para eso.”

Saqué un collar de mi bolsillo.

Se lo mostré a Yabai y su reacción fue; Ugh!? ¡¿Eso es…?!” Tenia una cara palida en su rostro.

“¡Ese es el símbolo de la familia Bilfrell! ¡¿Cómo es que lo has conseguido?!”

“Bueno, sucedieron muchas cosas.”

“¡¿No lo habrás robado, verdad?!”

“No, aunque si esto me traerá problemas, mejor lo devolveré.”

Aunque no recuerdo que el padre de Mónica me haya dicho que se lo regresara.

La expresión de Yabai cambió de sorpresa a una sonrisa de satisfacción.
“Toru, veo que no entiendes el valor de este objeto. Este es el símbolo que se le otorga al representante de la familia Bilfrell. En otras palabras, lo que tu digas o pidas, será bajo el consenso de la familia Bifrell.”

“Eeeeh!?”

“Veo que no lo sabías. Aunque si hubieras tenido esta información, habrías elegido mejor tus palabras ante la reina. Pero ahora todo es diferente, gracias a este collar, estás autorizado para entrar en la tierra sagrada.”

Mierda, ¿qué clase de poder me ha dado este viejo?

Definitivamente lo devolveré una vez que acabe este viaje.

Yabai murmuró: ¿debo tener cuidado?

“No se puede evitar. Es un nombre que ya no uso, pero es para el hijo de Kuon. Escribiré una carta ahora, espera un poco.”

Se sentó de nuevo en su silla y cogió su bolígrafo.

Mientras tanto, voy a echar un buen vistazo al laboratorio.

Uf, hay tantos globos oculares metidos en frascos.

Hay un montón de bichos por aquí.

¿Qué es esto, un golem del tamaño de la palma de tu mano?

“Maestro Dos, por favor no me toque sin permiso.”

“Lo siento. Por cierto, ¿tienes un nombre? No me gusta la idea de llamarte criada.”

“El Yabai-Sama me llama; L-Two. Así que puedes llamarme de esa manera, Maestro Dos.”

“¿L-Two? ¿Es una abreviación de tu nombre?”

“Sí. Tiene un pésimo sentido de la nomenclatura, pero ésta está apenas por encima de la media, así que la hemos adoptado.”

Creo que… Es un nombre muy bueno.

Uy, no hay tiempo para esto, tengo que volver con Kaede lo antes posible.

¿Aún no han terminado de escribir la carta?

“Aquí está. Como tercer hijo de un duque, escribí esta carta. Puede que no sea inmensamente eficaz, pero debería servir para identificar a Toru como propietario del collar.”

“No lo robé.”

“Este país es escéptico con los humanos, es mejor prevenir.”

Si ese es el caso, lo aceptaré con gusto.

“Qué hombre tan extraño, me hace sentir como si pudiera lograr fácilmente la matanza de un dragón malvado.”

“No he dicho que lo vaya a derrotar definitivamente, pero bueno.”

El malvado dragón se interpone en el camino del encuentro con el Rey Espíritu.

Supongo que tendremos que derrotarlo como resultado.

Aunque tengo un poco de esperanza.

Me alegra que pueda tener una pelea que me tome en serio.

“Gracias, abuelo.”

“Debería ser yo quien dé las gracias. Sólo estoy devolviendo un favor.”

“Gracias, espero volver a vernos pronto.”

“Estaré rezando por su seguridad. Maestro Dos.”

Bien, es hora de ir a ver al rey de los espiritus.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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