Bestias celestiales: mucho antes de la antigüedad, había una raza poderosa que servía a los dragones.

Su apariencia es muy similar a la de la tribu Bestia, y a primera vista es difícil de distinguir.

Sin embargo, su poder es incomparable, y parece que se le reconoce como una existencia distintiva porque es poderoso e inigualable.

“Este libro lo dice, pero ¿realmente existen las bestias celestiales?”

“En realidad no los he visto con mis propios ojos, pero hay referencias en la literatura que separan a las bestias celestiales de la tribu de las bestias, por lo que parece que al menos un ser de este tipo existió hace mucho tiempo.”

“¿Y qué pretendes que haga con esta información? ¿Acaso quieres que salga a buscar una y preguntarle por mi madre…?”

“Eso es exactamente lo que estoy diciendo. Es muy probable que la bestia celestial haya estado en contacto con Kuon. Puede que incluso sepa de dónde viene.”

¿Quieres que vaya a conocer una especie que ni siquiera sé dónde está? Esto es una locura. Una muy mala idea.

“Claro que el problema reside en que no sabemos dónde encontrarlos. Por ello tendrás que acudir al Rey Espíritu.”

“¿El rey espíritu?”

“Como dice la palabra, es el pináculo de los espíritus. Puede que sepa el paradero de las bestias celestiales.”

Ya veo. Si podemos conocer al Rey Espíritu, podemos averiguar dónde están las Bestias Celestiales.

Por fin puedo ver el camino.

De repente, volví mi atención hacia Kaede y vi que estaba mirando la página en la que aparecían las Bestias Celestiales.

No puedo culparla de que sienta tanta curiosidad. Tiene un gran parecido a Kaede.

Si pones a Kaede al lado de uno, no podría diferenciarlas.

Sería útil que al menos tuvieran algo que los diferenciara.

“Oye, ¿dónde está ese Rey Espíritu?”

“Los elfos tenemos una tierra sagrada que ha sido durante mucho tiempo objeto de nuestro culto. El Rey Espíritu todavía se mantiene allí.”

“Un momento, ¿quieres decir que está siendo retenido por algo?”

“El malvado dragón Nodom. Es un monstruo que apareció repentinamente frente a nosotros hace doscientos años y tomó la tierra sagrada.”

Yabai dijo: “Olvida lo que acabo de decir, es imposible que llegues a conocer el rey espíritu.” Y se propuso a continuar la historia.

Estaba a punto de coger la taza cuando la criada la desplazó rápidamente a un lado

“Oye, ¿qué estás haciendo?”

“No termines tu historia sin permiso, bastardo.”

“¿Disfrutas burlándote así de mí? Debe sentirse bien burlarse de mí así, pedazo de mierda.”

“De acuerdo. Es la prerrogativa de esta máquina reírse del Maestro. Sólo porque el Maestro está deprimido.”

“¡Te desmantelaré ahora mismo!”

“Si te crees capaz de hacerlo, quiero verlo, anciano.”

La lucha comienza de nuevo.

Me pregunto cómo mi Madre pudo resucitar a un golem tan retorcido.

“Sólo dime dónde está ese lugar sagrado.”

Al instante, Yabai deja de moverse.

“¿De verdad planeas hacerlo? El dragón malvado en el santuario es un oponente que ni siquiera decenas de miles de elfos pueden vencer.”

“No me gustan las cosas complicadas. Sólo sé que debo enfrentarme a ese dragón, asesinarlo y hablar con el rey espíritu.”

“Eres un poco idiota.”

“Pienso lo mismo.”

No hay nada de malo en ser estupido.

Siempre que sepas a qué debes aspirar y conozcas lo que debes hacer, podrás salir adelante de forma inesperada.

Incluso estoy bastante interesado en lo fuerte que es el dragón malvado.

Y será aún mejor si se trata de un monstruo en que yo pueda usar todas mis fuerzas.

Yabai agarró un bolígrafo mientras dijo; “supongo que es inevitable.” y comenzó a escribir una carta.

Luego metió la hoja en un sobre y me lo dió.

“Ninguna persona ordinaria puede entrar en la tierra sagrada. Necesitarás el permiso de la Reina.

“Disculpame por todos los problemas.”

“Está bien. Kuon tuvo una actitud curiosa y una no hablaba en lo absoluto, pero me ha dado una criada bastante capaz allí, así que no importa si lo considero un pequeño favor.”

“Maestro…”

“Hmm, hmm, es difícil vivir solo cuando se es viejo. Oye, ¿no te estabas burlando casualmente de mí? No te calles, dí algo.”

Cuando se reanuda la pelea, despierto a Jessica y salimos del lugar.


“¡¿Que ustedes harán qué?!”

“Cómo lo has escuchado, vamos a la tierra sagrada para matar al dragón malvado.”

“¡¿Nuhhhhh?!”

Kaede sonríe amargamente a Jessica que le mira.

Ha estado dormida todo el tiempo, así que no sabe de qué estamos hablando.

“¡Uh, Maestro!”

“¿Eh?”

Kaede grita con una expresión seria.

Hmm?

Su cara parece roja.

“¿Qué ocu…?”

Kaede se sentó en el suelo.

¿Qué pasa?

¿No te sientes bien?

Tiene una mirada perdida en su rostro.

Frau le tocó rápidamente la frente para comprobarlo.

“¡Caliente! ¡Estás ardiendo!”

“¿Eh?”

“Es cierto. Será mejor que la llevemos a un doctor rápido.”

“¡Kyu! Kyui!”

Subí a Kaede a mi espalda, y me dirigí al hospital con la guía de Jessica.


Kaede duerme plácidamente en la cama.

Al verla, dejé salir de golpe todo el aire que había estado reteniendo.

Me sentí aliviado.

El médico dijo que sólo era un resfriado, así que no era una recurrencia de una enfermedad anterior.

Ahora que lo pienso, la Kaede de hoy estaba extrañamente tranquila.

No dijo mucho, y creo que su respiración era un poco más agitada que de costumbre.

¿Por qué no me di cuenta de esto?

“¿Es realmente tan peligroso un resfriado?”

“Kyu”

“Hm? ¿Acaso nunca te has resfriado?”

“No, porque cuando el resto de la familia se enfermaba, Frau era la única que estaba bien.”

Frau y Panda flotaban en la deriva en la cama, también parecían preocupadas por Kaede.

Jessica vuelve con una jarra de agua.

“He preparado un poco de agua. Ha estado durmiendo muy bien desde que tomó sus pastillas Kaede-San.”

“Siento haber tenido que alquilar una habitación y que hayas tenido que ayudarme a cuidarla.”

“Está bien. El trabajo de los guardias es ayudar a los necesitados.”

Apreté una toalla empapada en agua y la pongo en la frente de Kaede.

Tenía el objetivo de encargarme de esto por mí mismo, pero Jessica terminó ayudándome.

A diferencia de mí, Kaede es inteligente, cariñosa y lo hace todo antes de que yo pueda decir nada.

Sin darme cuenta, estaba presionandola demasiado.

“Mi Lord, ¿recuerda aquél día que llovió? ¿No habrá sido que Kaede se resfrió debido a ello?”

“Cierto, fue un día muy lluvioso… Pero yo me mojé más que Kaede, ¿por qué no me resfrié también?”

“Déjeme preguntarle algo. ¿Ha tenido alguna vez un resfriado, mi Lord?”

“No.”

“Es veo… Bueno, la respuesta lógica es que Kaede es más débil que usted.”

Es cierto, Kaede es frágil.

Lo había olvidado.

“Yo me encargaré de Kaede. Jessica, tienes que hacer guardia, así que puedes irte en paz.”

“No te preocupes. Me han asignado para vigilar a Toru y sus amigos. Así que yo me encargaré del resto, traeré algo para comer.”

“Lo siento de nuevo.”

“No te preocupes. Mi padre solía decir: No seas el tipo de elfo que abandona a los necesitados.”

Jessica sonrió y se despidió mientras se iba a comprar comida.

“Maes…tro.”

Kaede abre los ojos despacio.

Su mirada se pasea durante un rato, y al final se fija en mi rostro.

Sonríe mientras aún tenía su cara roja.

“Lo siento, Maestro, me he enfermado.”

“¡No hace falta que te levantes! ¡Vuelve a dormir!”

“Sí…”

Tome una toalla tibia, la volví a mojar con agua y la puse en su frente.

Parecía estar sudando, tal vez hacía mucho calor.

Haré que Frau la limpie más tarde.

“Me recuerda a la época en la que nos acabamos de conocer. El maestro también hizo esto en ese entonces, cof cof.”

“Kaede, no te esfuerces. Ahora Jessica va a comprar algo nutritivo. ¿Crees que puedes comer?”

“Creo que puedo comer un poco.”

Acaricié la débil cabeza de Kaede.

“Por favor, no te detengas… Sigue acariciándome más…”

“De acuerdo.”

“Es bueno enfermarse de vez en cuando.”

Se ve algo feliz…

Espero que se recupere pronto.


Era muy tarde en la noche, todas las luces de la ciudad estaban apagadas, salvo por una pequeña luz tenue la habitación de caede.

“Uhm… Huh… Ma-Maestro, ¿dónde estás?”

“Estoy aquí, tranquila, déjame cambiarte la toalla.”

Le puse una nueva toalla en la frente.

Su temperatura corporal parece haber aumentado, y su respiración parece ser dificultosa.

Su conciencia era borrosa, y de vez en cuando tosía violentamente.

Tengo a Frau, Panda y Jessica durmiendo en habitaciones separadas, por si acaso.

No es una cuarentena, pero quiero prevenir que el resfriado de Kaede se expanda.

“Cof, cof”

“Estoy aquí para ti, Kaede.”

Agarré la mano de Kaede, que sobresale de la sabana.

Entonces Kaede, que se había dormido otra vez, suavizó al instante su expresión como si se sintiera aliviada

Su respiración se calmó y comenzó a dormir tranquilamente.


Los ojos de Kaede vuelven a abrirse.

“¿Kaede?”

“………….”

No hay respuesta.

Pero sus ojos están fijados en mí.

De repente, Kaede saltó de la cama y me empujó al suelo.

“¿Qué te pasa, Kaede?”

“¡Ah, ah, ah Maestro! ¡Maestro!”

Su cara seguía roja y la fiebre no parecía haber bajado.

Sus ojos tenían una expresión de locura.

Kaede se subió encima de mí, enterrando su cara en mi pecho y frotando su mejilla en el.

“¡Maestro, te amo! ¡Te amo!”

“Eh…”

“Maestro, Maestro, Maestro, Maes maes maes maestrooooo. ¡Me encantas, me gusta tanto que me voy a morir!”

“Oye, Kaede, calmate.”

“Aaaah Aaaah”

Su cola se movía fuertemente.

Hace dulces ruidos de ronroneo, me olfatea el cuello, me lame ligeramente y hace cosas que normalmente no haría Kaede.

Supongo que está confundida por la fiebre.

¿O en realidad es así cómo ella piensa y me ve?

Sin embargo, quiero que deje de lamerme el cuello.

No sé cómo describir esta sensación, por una parte me parece excitante, y agradable, pero no es correcto en estas condiciones.

Cuando levantó la vista, Kaede respiraba con dificultad y tenía los ojos empañados

“Ha Kyu~”

Llegó a su límite y cayó encima de mí.

La levanté y la puse de nuevo en la cama.

Le cambié la toalla en la frente y empezó a respirar tranquilamente.

Recordé las palabras de Kaede y mi rostro se puso rojo de la vergüenza.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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