Kaede me pone una taza de café en la mesa.

El calor de la taza afloja naturalmente mi cara.

“Le gusta el café, ¿verdad, maestro?”

“Antes lo odiaba, pero ahora mi trabajo me obliga a estar despierto toda la noche, y ahora lo amo. Por cierto, ¿Dónde está Frau?”

“Todavía sigue dormida.”

Kaede se dirige a la cocina.

Parece que es adicta a la leche caliente estos días, y la veo a menudo beberla.

“¿Por qué no me despertaste?”

“Kyui.”

“¿Me llamaste y no me desperté? Pues no te he oído. ¿Por qué me miras así? ¿Quieres decir que es culpa de Frau?”

“Kyu kyu.”

“Tienes valor para decir esas cosas, Panda. Sólo recuerda quien es la que te acicala todos los días.”

Frau y Panda bajaron del segundo piso, en picado y volando.

Frau no miró al frente y se topó con Kaede que salía de la cocina.

“Hueeeh!?”

“Aaah.”

La taza se rompió y Kaede se empapó de leche toda la cabeza.

“Menos mal estaba tibia… ¿Estás bien, Frau-San?”

“Um, sí. Lo lamento, Kaede.”

La ropa de Kaede estaba mojada y transparente, la leche blanca se acumulaba en su escote y goteaba en su cara.

En ese momento estaba tragando el café y de pronto me atragante por lo que estaba observando.

La leche se desliza por sus muslos y las gotas comienzan a caer.

Kaede se puso de pie y parecía estar desconcertada por la situación, no se ha dado cuenta de que la estoy observando.

“Tengo que cambiarme de ropa ahora.”

“Entonces Frau lavará tu ropa por ti.”

“Muchas gracias. Iré a cambiarme.”

“Bien…”

Kaede subió al segundo piso.


“…Oye, ¿por qué vas vestida así?”

“Verás, la cosa es…”

Cuando Kaede regresó, sólo llevaba una camiseta. No parecía llevar ropa interior, y la fina camisa se pegaba perfectamente a su cuerpo

La cara de Kaede se puso roja y tiró del dobladillo de su camisa hacia abajo

Entiendo que quieras ocultar esa parte, pero la zona de tu pecho queda expuesta si haces eso.

Siento que tengas que pasar por esto.

“Es que… Yo acababa de lavar toda mi ropa…”

“Ahora que lo pienso, has estado lavando toda la mañana.”

“Sí, y esto es lo único que tengo.”

Kaede se inquieta y se frotaba los muslos.

Probablemente debido a su cola, su trasero está a la vista.

Sé que no es correcto, pero quiero verlo.

“Espera un poco más, Kaede. Lo lavaré y lo secaré a súper velocidad.”

“Por favor.”

Frau estaba en traje de baño lavando la ropa de Kaede en una bañera.

Casi parece que estaba jugando con su ropa debido a su tamaño de hada.

Y por alguna razón, Panda también se está lavando junto con ella.

“Frau-San, no es necesario hacer eso.”

“Está bien. Fui muy descuidada y le causé problemas a Kaede.”

“Pero yo también me equivoqué, no miré adelante cuando debía.”

“Te dije que está bien.”

Kaede se sienta frente a la bañera.

Vi algo que no debería haber visto y aparté la mirada.

Maldita sea, Toru, cálmate.

No te acalores por esto.

Lo que ahora necesitas es relajarte. Mantén la mente tranquila.

“Ups, lo siento.”

“Está bien, es normal que suceda cuando estás lavando.”

El agua salpicó encima de Kaede y su camisa se volvió transparente.

Cada vez que se movía, sus grandes pechos se agitaban.

El ambiente carnal y sensual me envuelve nuevamente.

Plash, plash

“Kaede, eres tan sucia.”

“¿Qué?”

Al darse cuenta de su propio aspecto, la cara de Kaede se puso tan roja que parecía que le salía vapor.

Me apresure a salir del lugar. Durante un rato, Kaede se sonrojaba con sólo mirarme.

Traductor de Japones, catador profesional de hentai, programador front-end, y creador de Akumabeast.

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